El presidente de Rusia, Vladimir Putin, estrecha la mano del presidente de China, Xi Jinping,
Xi Jinping y Putin reafirman su colaboración bilateral tras 25 años de «Buena Vecindad»
El líder ruso ha visitado China varios días despues de Trump para reunirse con el mandatario chino
Los líderes de China y Rusia, Xi Jinping y Vladímir Putin, han mostrado su apoyo bilateral este miércoles en Pekín con la extensión del Tratado Bilateral de Buena Vecindad y Cooperación Amistosa,cuya firma inicial se han conmemorado hoy 25 años.
Xi ha destacado de la visita oficial de Putin en el país que el documento inicial estableció «la base para una amistad duradera y la coordinación estratégica» entre ambos países.
Al inicio de la reunión de los dos líderes en el Gran Palacio del Pueblo, el líder chino dijo una vez más que en estos 25 años transcurridos desde que suscribieron por primera vez este tratado, el escenario internacional ha atravesado «cambios significativos», a la vez que advirtió del retorno a la «ley de la selva» en las relaciones internacionales.
Ante este panorama, el gobernante sostuvo que el carácter anticipatorio, la base científica y la relevancia contemporánea del documento «han sido cada vez más evidentes».
China, agregó Xi, trabajará con Rusia para defender los principios del acuerdo y avanzar «mano a mano» en la coordinación estratégica.
25 años de amistad y colaboración 'vecinal'
El Tratado de Buena Vecindad sino-ruso lo firmaron Putin y el entonces presidente chino Jiang Zemin en Moscú en julio de 2001 para dar un nuevo impulso a las relaciones entre los dos países.
Entonces, Pekín y Moscú se comprometieron a crear un mundo «multipolar» frente a la hegemonía de Estados Unidos y un «orden internacional nuevo, racional, justo, democrático, estable y de no confrontación».
Está previsto que los dos líderes firmen al término de su cumbre unos cuarenta acuerdos, lo que incluirá una declaración conjunta sobre el fortalecimiento de su asociación y cooperación estratégica, y otra sobre el advenimiento de un nuevo orden mundial y unas relaciones internacionales de nuevo tipo.
La visita de Putin se produce una semana después de que pasara por Pekín el presidente estadounidense, Donald Trump, en una visita de dos días que 'reseteó' las relaciones entre el país asiático y el norteamericano y en la que se trataron las crisis de Irán y Ucrania, la cuestión taiwanesa y la guerra comercial, entre otros asuntos.