Miguel Diaz Canel saluda a Raúl Castro
Gaesa, el conglomerado económico-militar que controla la economía de Cuba y al que apunta Marco Rubio
El Grupo de Administración Empresarial Sociedad Anónima, creado por Raúl Castro y el también general de origen gallego Casas Regueiro, posee más del 70 % de la economía cubana y el 95 % de las finanzas del Estado
El secretario de Estado norteamericano, Marco Rubio, es un cubano nacido en Estados Unidos que conoce muy bien Cuba, aunque no haya pisado la isla nunca. Ha crecido entre exiliados cubanos en Miami, ha oído miles de historias en el restaurante Versalles y en las calles de la Pequeña Habana sobre opositores encarcelados, cientos de fusilados y otros muchos ahogados intentando llegar a Florida. Por eso, cuando decidió negociar con el régimen cubano, sabía muy bien a quién se tiene que dirigir, y cuando decidió que ya era hora de atacar al corazón mismo del régimen castro-comunista, sabía muy bien cuál es el objetivo a abatir: el Grupo de Administración Empresarial Sociedad Anónima, Gaesa.
Gaesa es un conglomerado de empresas propiedad de las Fuerzas Armadas Revolucionarias que dirige Raúl Castro y un grupo selecto de generales que forman un Estado dentro del Estado. Una serie de personas que no ocupan ningún cargo público, pero son los que realmente mandan en el país. Según palabras de Marco Rubio, pronunciadas el pasado miércoles, «la razón por la que (los cubanos) se ven obligados a sobrevivir 22 horas al día sin electricidad no se debe a un bloqueo petrolero por parte de Estados Unidos. Como ustedes saben, mejor que nadie, llevan años sufriendo apagones. La verdadera razón por la que no tienen electricidad, combustible ni alimentos es porque quienes controlan su país han saqueado miles de millones de dólares, pero nada ha sido utilizado para ayudar al pueblo».
Este conglomerado de empresas tiene activos repartidos por todo el mundo valorados en más de 18.000 millones de dólares y uno de sus importantes centros financieros está en Panamá. A través de la empresa Cimex, propiedad cien por cien de Gaesa, controla cientos de gasolineras, supermercados, casas de cambio, fábricas de bebidas, servicios de internet, servicios de remesas y bienes raíces.
En el sector turístico, Gaesa es propietaria de decenas de hoteles, tiendas en la Habana Vieja, centros de buceo, agencias de turismo, marinas o puertos de lujo y atracciones turísticas. También controla el Banco Financiero Internacional, lo que probablemente le da al conglomerado un dominio significativo sobre las reservas de divisas de Cuba. Es decir, Raúl Castro y sus amigos generales serían en realidad los propietarios de las divisas del Estado.
Gaesa no permite que el Gobierno cubano audite sus cuentas, se queda con todas las ganancias que obtiene, acumulando dinero lejos del Banco Central de Cuba y lo canaliza de vuelta a la clase militar dirigente. En el año 2016, este emporio empresarial-militar controlaba el 23 % de la economía y el 8 % de las finanzas. En 2022 controlaba el 70 % de la economía y el 95 % de las finanzas.
El origen de este vasto imperio económico hay que buscarlo en las graves dificultades que vivió el régimen comunista después de la caída de la Unión Soviética. 'El periodo especial', tal y como se le conocía, trajo unos índices de pobreza y carestía de productos básicos como nunca se habían conocido y que, sin embargo, parece casi una época dorada si la comparamos con lo que sufren ahora los cubanos de a pie. Raúl Castro, que entonces era ministro de las Fuerzas Armadas Revolucionarias, convenció a su hermano Fidel para que le permitiera introducir cambios en los intereses comerciales del Ejército y que este se hiciera cargo de sectores estatales de la economía, como el turismo, en un intento de salvar el país. Para ello, Raúl contó con la inestimable ayuda de otro general cubano de origen gallego, Julio Casas Regueiro, que fue el artífice material del invento.
Pero Gaesa despegó realmente cuando el menor de los Castro puso al frente del tinglado al general Luis Alberto Rodríguez López-Calleja, su yerno. Casado con Deborah Castro Espín, la hija mayor del dictador, López-Calleja fue el hombre que llevó a Gaesa a su máximo esplendor y consiguió que el régimen dejara atrás el terrible 'periodo especial'. Tanto es así que Raúl lo consideró siempre su sucesor y solo la muerte prematura de López-Calleja, víctima de un cáncer en 2022 truncaron sus planes.
Luis Alberto Rodríguez López-Calleja y Deborah Castro Espín son los padres de Raúl Guillermo Rodríguez Castro, El Cangrejo, nieto favorito y guardaespaldas del dictador. Y aunque muchos ven en El Cangrejo al nuevo sucesor de Raúl, habría que preguntarse por qué no lo ha colocado como número uno de Gaesa en lugar de Ania Guillermina Lastres Morera. Una decisión de mucho calado.