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Trump endurece los controles aduaneros para frenar el fraude comercial y proteger a la industria estadounidenseAFP

Trump endurece los controles aduaneros para frenar el fraude comercial y proteger a la industria estadounidense

La Casa Blanca asegura que la medida permitirá combatir el contrabando, los productos falsificados y las importaciones que eluden el pago de aranceles, además de reforzar la competitividad de las empresas nacionales

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, firmó este miércoles una orden ejecutiva destinada a reforzar la aplicación de las leyes aduaneras y endurecer la supervisión de las importaciones que llegan al país. La medida forma parte de la estrategia de la Administración para incrementar el control sobre el comercio internacional y combatir prácticas que, según la Casa Blanca, perjudican a la economía estadounidense.

La orden instruye a las agencias federales a fortalecer los mecanismos de vigilancia en los procesos aduaneros y mejorar la detección de fraudes comerciales, con el objetivo de impedir la entrada de mercancías ilícitas, productos falsificados y envíos que eluden el pago de aranceles.

Según explicó la Casa Blanca, la iniciativa busca cerrar vacíos regulatorios que habrían sido aprovechados por redes criminales para introducir mercancías de contrabando y otras importaciones consideradas de riesgo para la seguridad económica y nacional de Estados Unidos.

La medida se enmarca en una política más amplia impulsada por Trump para reforzar los controles comerciales y fronterizos. En los últimos meses, la Administración ya había promovido acciones dirigidas a restringir determinadas exenciones aduaneras que permitían la entrada de paquetes de bajo valor sin abonar algunos gravámenes.

El Gobierno estadounidense sostiene que una aplicación más estricta de las normas aduaneras contribuirá a garantizar condiciones de competencia más equitativas para las empresas nacionales y evitará que actores extranjeros obtengan ventajas mediante prácticas comerciales consideradas desleales.

Con esta nueva orden ejecutiva, la Casa Blanca da un paso más en su apuesta por reforzar la vigilancia sobre el flujo de mercancías hacia el país y aumentar la protección de los fabricantes y trabajadores estadounidenses frente a lo que considera amenazas para la economía nacional.