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Cuatro republicanos frustran en el Senado la ley de Trump para exigir una prueba de ciudadanía a los votantesEFE

Cuatro republicanos frustran en el Senado la ley de Trump para exigir una prueba de ciudadanía a los votantes

La Cámara Alta bloquea la Ley SAVE America, una de las principales apuestas del presidente para reforzar los controles electorales antes de las elecciones de medio mandato

El Senado de Estados Unidos asestó este jueves un revés político a Donald Trump al rechazar la denominada Ley SAVE America, una iniciativa impulsada por el Partido Republicano que buscaba exigir pruebas documentales de ciudadanía estadounidense para registrarse como votante en las elecciones federales.

La propuesta, respaldada públicamente por el presidente estadounidense y aprobada meses atrás por la Cámara de Representantes gracias a la mayoría republicana, no logró superar el trámite en la Cámara Alta después de quedarse lejos de los apoyos necesarios para seguir adelante.

La votación se saldó con 48 votos a favor y 51 en contra. Para avanzar y llegar posteriormente al despacho presidencial, la iniciativa necesitaba reunir al menos 60 votos en el Senado.

El resultado evidenció además una significativa división dentro de las filas republicanas. Cuatro senadores del partido decidieron votar en contra de una de las medidas más defendidas por Trump en materia electoral: Thom Tillis, representante de Carolina del Norte; Lisa Murkowski, de Alaska; Mitch McConnell, de Kentucky; y Susan Collins, de Maine.

La oposición de estos senadores se produce en un momento de creciente malestar en determinados sectores republicanos por algunas de las decisiones adoptadas por el presidente en los últimos meses, entre ellas su papel de intermediación en la guerra con Irán y un acuerdo con el Servicio de Impuestos Internos (IRS) para conceder inmunidad a miembros de su familia.

La Ley SAVE America había sido presentada por sus promotores como una herramienta para reforzar la integridad electoral y evitar la participación de personas sin ciudadanía estadounidense en los procesos federales.

De haber entrado en vigor, los ciudadanos habrían tenido que acreditar documentalmente su condición de estadounidenses mediante documentos como el pasaporte o el certificado de nacimiento en el momento de registrarse para votar.

Trump defendió en varias ocasiones la iniciativa como una medida necesaria para combatir el fraude electoral y aumentar la confianza de los ciudadanos en el sistema democrático estadounidense.

Sin embargo, la propuesta encontró una fuerte oposición entre organizaciones de derechos civiles y expertos electorales, que alertaron de que el nuevo requisito podría dificultar el acceso al voto para millones de ciudadanos que no disponen de manera inmediata de este tipo de documentación.

Los críticos de la ley también sostuvieron que no existen pruebas de una participación significativa de personas sin ciudadanía en las elecciones estadounidenses y recordaron que las autoridades electorales han considerado históricamente este fenómeno como extremadamente infrecuente.

El fracaso legislativo se produce además en un contexto en el que numerosos estados ya han endurecido sus controles electorales. Actualmente, 36 estados exigen o solicitan algún tipo de identificación para votar y cerca de una veintena aplican requisitos más estrictos mediante documentos con fotografía.

La derrota de la Ley SAVE America llega a pocos meses de las elecciones de medio mandato de noviembre de 2026, unos comicios decisivos para el futuro político de la Administración Trump. En ellos estará en juego la mayoría republicana tanto en la Cámara de Representantes como en el Senado durante los dos últimos años del mandato presidencial.