Fundado en 1910

El senador republicano Lindsey Graham (Centro), junto al presidente de EE.UU. Donald TrumpJim Watson / AFP

Trump consolida su influencia en el Partido Republicano con la victoria de Lindsey Graham en Carolina del Sur

La atención se traslada ahora a las próximas primarias republicanas en estados decisivos como Florida, Texas, Arizona, Michigan y Wisconsin

El senador republicano Lindsey Graham logró este martes una contundente victoria en las elecciones primarias de Carolina del Sur y aseguró su candidatura a un quinto mandato en el Senado de Estados Unidos, evitando así una segunda vuelta frente al empresario Mark Lynch, representante del sector más identificado con el movimiento «America First».

La victoria de Graham, uno de los aliados más estrechos del presidente Donald Trump en la Cámara Alta, supone además un nuevo respaldo a la influencia del mandatario dentro del Partido Republicano. Trump se implicó personalmente en la campaña y participó el lunes en un acto virtual para apoyar la reelección del senador y disipar las dudas que habían generado algunos sondeos que apuntaban a una contienda más ajustada.

Durante la campaña, Lynch cuestionó el perfil ideológico de Graham y le reprochó no ser suficientemente conservador, presentándolo como una figura representativa del ala tradicional republicana. Sin embargo, Trump cerró filas con el senador por Carolina del Sur y llegó a calificar a su rival como un «desastre para el Partido Republicano».

El resultado fortalece la posición de Graham de cara a las elecciones generales de noviembre, en las que se enfrentará a la candidata demócrata Annie Andrews. Asimismo, refuerza el peso político de Trump en un estado considerado un importante termómetro de su capacidad de movilización entre el electorado conservador.

Carolina del Sur, uno de los bastiones republicanos del país, vuelve así a poner de manifiesto la capacidad del presidente para influir en los procesos internos de su partido en un año clave para la configuración del próximo Congreso.

La atención se traslada ahora a las próximas primarias republicanas en estados decisivos como Florida, Texas, Arizona, Michigan y Wisconsin, donde se elegirán candidatos para el Congreso y para varias gobernaciones, en unas citas que volverán a medir la fortaleza del liderazgo de Trump dentro de la formación conservadora.