El presidente estadounidense Donald Trump, durante una reunión de gabinete
Trump garantiza la libre navegación en Ormuz mientras Washington e Irán se preparan para negociar en Suiza
El presidente de EE.UU. vincula la estabilidad marítima al acuerdo de tregua firmado con Teherán, mientras ambas potencias se preparan para iniciar en Suiza las negociaciones destinadas a poner fin al conflicto regional
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, aseguró este sábado que no se impondrán peajes al tránsito marítimo por el estrecho de Ormuz durante la tregua de 60 días acordada entre Washington y Teherán, ni tampoco una vez concluya ese periodo, en un intento por transmitir estabilidad en una de las rutas marítimas más estratégicas del mundo.
«No habrá peajes en el estrecho de Ormuz durante los 60 días del periodo de alto el fuego, ni tampoco después de que expire ese plazo», escribió el mandatario en su red social Truth Social.
El mensaje llega en un momento de máxima tensión en Oriente Medio, después de que las Fuerzas Armadas iraníes anunciaran este sábado el cierre del estrecho de Ormuz al tránsito marítimo en respuesta a los recientes ataques israelíes en el sur de Líbano. Pese a ello, Estados Unidos sostuvo que la circulación de buques continuó con normalidad durante la jornada y aseguró que permanece vigilante para garantizar la apertura de esta vía marítima clave para el comercio internacional y el transporte energético.
Trump vinculó su mensaje al memorando de entendimiento firmado esta semana entre Washington y Teherán, un acuerdo que desde el pasado jueves abrió una tregua de 60 días destinada a facilitar una negociación definitiva que ponga fin al conflicto iniciado por Israel y Estados Unidos el pasado 28 de febrero.
Aunque el presidente estadounidense no hizo referencia directa al anuncio iraní sobre Ormuz, sí dejó abierta una posible excepción a su promesa de libre tránsito. Según explicó, únicamente podrían imponerse peajes si el acuerdo fracasa y Estados Unidos decide establecerlos para compensar los costes derivados de su papel en la seguridad regional.
«La única excepción sería si fueran impuestos por y para los Estados Unidos de América, en caso de que no se concrete el acuerdo, por los servicios prestados como «ángel de la guarda» a los países de Oriente Medio, con el fin de recuperar costes pasados, presentes y futuros», señaló.
Mientras tanto, el Comando Central de Estados Unidos (Centcom) informó de que el nivel de amenaza para la navegación en el estrecho se ha reducido a la categoría de moderado tras la firma del memorando. No obstante, las autoridades militares estadounidenses advirtieron de la presencia de minas y de las operaciones de limpieza que continúan desarrollándose en la zona.
Como parte de las medidas asociadas a la nueva etapa de distensión, Washington anunció el pasado 18 de junio el levantamiento del bloqueo que había impuesto durante la guerra al tránsito de embarcaciones con destino a puertos iraníes.
Las expectativas se trasladan ahora a Suiza, donde este domingo está prevista la primera ronda de negociaciones entre ambas partes. El ministro iraní de Exteriores, Abás Araqchí, viajó para participar en las conversaciones, aunque advirtió este sábado de que Teherán considera vulnerado el memorando por los ataques israelíes en Líbano y exigió el cumplimiento íntegro de los compromisos adquiridos.
Por parte estadounidense, ya se encuentran en territorio suizo J.D. Vance, el enviado especial para Oriente Medio, Steve Witkoff, y Jared Kushner, yerno de Trump.
La reunión de Suiza se presenta como la primera gran prueba para una tregua todavía frágil y marcada por la desconfianza mutua, pero que ambas partes consideran imprescindible para evitar una nueva escalada regional.