El primer ministro portugués, Luís Montenegro
El Gobierno de Portugal denuncia un intento de fraude que utilizó el nombre del primer ministro para solicitar acuerdos de confidencialidad
La Oficina de Luís Montenegro alerta de mensajes enviados por correo electrónico y WhatsApp que suplantaban la identidad del jefe del Ejecutivo y de su jefe de gabinete
La Oficina del Primer Ministro de Portugal denunció este lunes un intento de fraude en el que se utilizó de forma indebida la identidad del jefe del Gobierno, Luís Montenegro, y de su jefe de gabinete, Pedro Perestrelo, para contactar con distintas personas y solicitarles la firma de un supuesto acuerdo de confidencialidad.
Según informó el Ejecutivo portugués en un comunicado, los contactos fraudulentos fueron realizados a través de correo electrónico y de la aplicación de mensajería WhatsApp, invocando los nombres de ambos responsables gubernamentales con el objetivo de obtener la adhesión de los destinatarios a un documento cuya autenticidad no ha sido acreditada.
Ante la gravedad de los hechos, la Oficina del Primer Ministro anunció que ya ha presentado una denuncia ante las autoridades competentes para que investiguen el origen de la operación y determinen la identidad de sus responsables.
Por el momento, el Gobierno no ha precisado cuántas personas recibieron estos mensajes ni si alguna llegó a responder a las solicitudes enviadas por los autores de la maniobra.
Tampoco se han hecho públicos detalles sobre el contenido exacto de las comunicaciones fraudulentas.
Un nuevo episodio de suplantación y desinformación
La advertencia del Ejecutivo luso se produce en un contexto marcado por varios incidentes recientes relacionados con la utilización indebida de la imagen del primer ministro y la difusión de contenidos falsos en internet.
Ya el pasado mes de enero, el gabinete de Montenegro denunció una campaña de desinformación después de que circulara en la red social X una supuesta publicación atribuida al presidente estadounidense Donald Trump acompañada de una imagen que incluía un mensaje falsamente atribuido al dirigente portugués.
En aquella ocasión, el Gobierno también recurrió a la vía judicial y alertó sobre la importancia de verificar la procedencia y credibilidad de las informaciones difundidas a través de plataformas digitales.
Creciente preocupación por las amenazas digitales
El caso se conoce además pocos meses después de que los servicios de inteligencia portugueses advirtieran sobre una campaña internacional de ciberespionaje dirigida contra responsables gubernamentales, diplomáticos y mandos militares.
Según aquella alerta, los atacantes trataban de obtener información sensible mediante la toma de control de cuentas de WhatsApp y Signal pertenecientes a cargos institucionales y personal estratégico.
La nueva tentativa de fraude refuerza la preocupación de las autoridades portuguesas por el aumento de las amenazas digitales dirigidas contra instituciones públicas y representantes políticos.