Sala Apolo del Museo del Louvre donde tuvo lugar el robo de las joyas de la emperatriz Eugenia
Roban 20 joyas valoradas en cuatro millones de euros en Francia
El crimen se llevó a cabo en la región francesa de Winger-sur-Moder al noreste del país
Varios encapuchados han asaltado el museo René Lalique llevándose 20 joyas valoradas en cuatro millones de euros. Este domingo, 5 de junio, los asaltantes forzaron la puerta y rompieron seis vitrinas para llevarse las joyas.
El material robado se trataría de veinte joyas sin piedras preciosas ni la capacidad de someterse a un proceso de fundición, de las pocas del museo que cuentan con esas características. Y es que estas joyas estarían compuestas de piedras semipreciosas, esmalte, marfil y cuerno. Cerca de la institución también se encuentra la fábrica de joyas de la firma Lalique. El artesano es conocido por sus creaciones en el período Art Dèco y Art Noveau de jarrones, frascos perfume y candelabros de vidrio.
A pesar de contar con un servicio de seguridad reforzado tras el robo del Louvre en 2025, fue una empleada de limpieza la que llamó para informar de lo sucedido. Christian Dorschner, alcalde de la localidad, afirma sentirse frustrado y lamenta el fallo de la empresa de vigilancia. Además, señala que «los asaltantes estaban bien informados para realizar el golpe de esa manera».
La seguridad tras el robo en el Louvre
Este suceso nos remite al robo del Louvre el pasado octubre. El modus operandi sería tan ridículo como cómico. Cuatro ladrones vestidos con chalecos reflectantes se hicieron pasar por una obra legítima para irrumpir en la Galería de Apolo. A plena luz del día rompieron dos vitrinas de alta seguridad y en pocos minutos huyeron en dos motocicletas.
Se podría pensar que, tras este evento, la seguridad y los protocolos se reforzarían. Pero, lo ocurrido este domingo, cuestiona los métodos que los museos franceses llevan a cabo para garantizar la integridad de su patrimonio.