El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, en una imagen de archivo
EE.UU. y Arabia Saudí firman un acuerdo para impulsar un programa nuclear civil pendiente del visto bueno del Congreso
Washington asegura que el programa tendrá fines exclusivamente pacíficos, mientras diversos medios sostienen que podría permitir a Riad enriquecer uranio
Estados Unidos y Arabia Saudí firmaron este miércoles un acuerdo que permitirá al reino saudí desarrollar un programa nuclear de carácter civil, en un movimiento que refuerza la alianza estratégica entre ambos países en un momento de máxima tensión con Irán. El pacto, que aún debe ser ratificado por el Congreso estadounidense, ha suscitado ya críticas entre legisladores demócratas.
El denominado «Acuerdo 123» fue suscrito por el secretario de Energía de Estados Unidos, Chris Wright, y el ministro saudí de Energía, Abdulaziz bin Salman, según informó el Gobierno estadounidense en un comunicado.
Washington no hizo público el texto íntegro del acuerdo, aunque aseguró que el programa tendrá «fines pacíficos» y estará sujeto a los compromisos internacionales de «no proliferación nuclear». El Ejecutivo estadounidense también destacó que el pacto otorgará a las empresas de Estados Unidos un acceso preferente al sector de la energía nuclear desarrollada en Arabia Saudí.
«Pueden tener la certeza de que estos acuerdos cumplen con los más altos estándares de seguridad y no proliferación nuclear, al tiempo que se apoyan en la mejor tecnología nuclear y en los mejores científicos del mundo, desarrollados aquí mismo en Estados Unidos», afirmó Wright tras la firma.
Sin embargo, diversos medios estadounidenses, entre ellos The New York Times, adelantaron que el acuerdo abriría la puerta a que Arabia Saudí pudiera enriquecer uranio, una posibilidad que iría más allá de los pactos nucleares convencionales que Washington mantiene con otros aliados, como Emiratos Árabes Unidos.
La publicación de esos detalles provocó la reacción de varios legisladores demócratas, que solicitaron al Congreso rechazar el acuerdo. No obstante, los republicanos cuentan actualmente con mayoría en ambas cámaras.
El pacto llega en un contexto de creciente rivalidad entre Arabia Saudí e Irán y mientras Washington mantiene sus esfuerzos para limitar las capacidades nucleares de Teherán, que niega perseguir el desarrollo de armas atómicas.