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Bomberos rociando agua sobre un vagón de tren dañado por un ataque con drones rusos cerca de la frontera con PoloniaAFP

Rusia quiere dejar sin trenes a Ucrania y lleva la guerra a su red ferroviaria

El Ejército ruso trata de aislar al país invadido y cortar la entrada de suministros desde los aliados, principalmente de Polonia

No se trata de la primera vez que Rusia ataca la frontera de Ucrania con territorio OTAN, ni siquiera es novedad que el Kremlin ataque directamente territorio europeo, ya sean drones desviados por guerra electrónica que se precipitan en Rumanía, Polonia, etcétera, o, incluso, a través de sabotajes vinculados a Moscú, pero sí es la primera vez que apunta contra un tren que se encontraba a tan solo dos kilómetros de la frontera con Polonia, que cubría la ruta de Kiev a Varsovia. Tan solo minutos antes, habían recorrido ese mismo trayecto el exprimer ministro británico Boris Johnson, el canciller alemán Friedrich Merz y otros altos funcionarios de seguridad europeos.

En esta ocasión, no hubo que lamentar ni víctimas mortales ni tampoco heridos. La tripulación del tren fue advertida de la amenaza con la suficiente antelación para evitar una catástrofe mayor. Según la compañía polaca PKP Intercity, en el momento del ataque había a bordo del convoy unas 206 personas entre pasajeros y trabajadores. «Por segundo día consecutivo, el enemigo está atacando los ferrocarriles. Hoy en Volinia, a dos kilómetros de la frontera con Polonia, el enemigo golpeó la locomotora de un tren de pasajeros», denunció en Telegram la empresa estatal.

El propio Johnson acudió a su cuenta de X, antes Twitter, para denunciar que este era «el tipo de ataque aleatorio y sin sentido que los ucranianos sufren a diario, incluso en las vías férreas civiles». «No sé qué lógica retorcida llevó a Putin a volar por los aires un tren ucraniano estacionado en la frontera polaca esta mañana», denunció. Ucrania, como era de esperar, también se pronunció sobre esta escalada. El ministro de Asuntos Exteriores ucraniano, Andrii Sybiha, advirtió a los aliados de que este último episodio «es el terror de Putin llamando directamente a las puertas de la UE y de la OTAN. Los bárbaros rusos ya están a sus puertas, queridos socios».

«Actúen ahora: utilicen todo el peso de sus sanciones contra el agresivo régimen de Putin. Hagan que Moscú sienta las consecuencias de su terror. No medidas parciales, sino pasos firmes y contundentes. Un embargo comercial total. Una prohibición total de entrada. Sanciones integrales contra el complejo militar-industrial», pidió Sybiha. Rusia, que avanza lentamente y a costa de demasiadas vidas en el frente ucraniano, ha elevado su ofensiva contra la red ferroviaria ucraniana, con el objetivo de aislar al país invadido y cortar la entrada de todos los suministros. El viceministro de Defensa polaco, Cezary Tomczyk, en una entrevista con el canal TVN24, advirtió de que los próximos meses, «especialmente el invierno», podrían suponer un punto de inflexión en la guerra, posiblemente a favor de Rusia.

Tomczyk apuntó que, con los recientes ataques en el oeste de Ucrania, el Kremlin está poniendo a prueba la capacidad de respuesta y unidad de la Alianza Atlántica. Asimismo, insistió en que, según la propia CIA, entre los planes del autócrata Vladimir Putin para el futuro se incluyen escenarios en los que se ven implicados países europeos, seguramente los bálticos. No tiene por qué tratarse de un enfrentamiento convencional, sino de posibles actos de sabotaje similares al del aeropuerto de Leipzig, en Alemania, una escalada de la guerra híbrida a un nivel nunca visto hasta ahora o diversos tipos de infiltraciones en zonas fronterizas.

En los últimos meses, el Ejército de Putin también ha intensificado su ofensiva con ataques dirigidos a depósitos ferroviarios, gasolineras y pasos fronterizos. Ya en enero, el presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, acusó de «terrorismo» a Moscú tras el impacto de varios drones contra un tren de pasajeros abarrotado en Járkov, que dejó cinco muertos. La red ferroviaria de Ucrania, principal medio de transporte para millones de personas y que sigue activa a pesar de la guerra, ha sufrido importantes daños como consecuencia de esta nueva ofensiva. Además, muchos analistas vaticinan que, si Estados Unidos no impulsa antes de noviembre unas negociaciones de paz, Putin podría ordenar una nueva movilización forzosa, una vez pasadas las elecciones legislativas de este domingo, lo que complicaría mucho el escenario en el frente para Kiev.