Un hombre carga su bicicleta mientras pasa junto a bomberos que extinguen un incendio tras los ataques rusos en Kiev
¿Será noviembre el mes clave para la paz en Ucrania?
La invasión rusa de Ucrania va camino de cumplir su quinto año en febrero de 2027 y las negociaciones de paz para poner fin a la guerra en Europa continúan congeladas. El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, prometió en campaña electoral lograr un acuerdo rápido, pero la complejidad del conflicto se ha impuesto. El autócrata ruso, Vladimir Putin, quiere anexionarse el 20 % del territorio ucraniano, entre otras reclamaciones imperialistas. Unas exigencias imposibles para el ucraniano Volodimir Zelenski.
Durante los primeros meses de su mandato, Trump reavivó las conversaciones y los contactos entre los países enemigos, pero la guerra en Irán ha desviado el interés del republicano y ha relegado la invasión de Ucrania a un segundo lugar. Sin embargo, estas últimas semanas, Estados Unidos ha vuelto a enfocar su atención en este conflicto con el envío a Moscú y Kiev de sus enviados especiales, el empresario Steve Witkoff y el yerno de Trump, Jared Kushner. Del contenido del encuentro en el Kremlin apenas ha habido información, más allá de ciertas filtraciones interesadas.
De la visita a Kiev se conoce algo más, como que existe una hoja de ruta para encauzar la senda de las conversaciones y volver al formato de reuniones tripartitas. Zelenski calificó la cita con Kushner y Witkoff de «muy constructiva», mientras que el yerno de Trump insistió en que el presidente «está muy decidido a poner fin a esta guerra y acabar con las muertes para hacer la vida más fácil a las familias». Este martes, el propio mandatario estadounidense entró en la variable y llamó a su homólogo ruso para ofrecerle suculentos negocios a cambio de poner fin a la invasión.
«Trump expresó con claridad la idea de que sería deseable un pronto fin del conflicto, lo que allanaría inmediatamente el camino al pleno restablecimiento de las relaciones entre EE. UU. y Rusia», explicó durante una rueda de prensa el asesor de exteriores de Putin, Yuri Ushakov. Durante la llamada, el ruso también habría asegurado a Trump que no planea atacar a los países europeos, a pesar de haber escalado peligrosamente su guerra híbrida contra los aliados. Un día después del contacto entre el presidente estadounidense y el ruso, el Kremlin insistió en que apoya la idea de una reunión tripartita.
«Esperemos que a corto plazo las negociaciones se reanuden. Seguimos en contacto con nuestros interlocutores estadounidenses», aclaró este miércoles Dmitri Peskov, portavoz presidencial ruso. En este contexto de renovado interés por reavivar las conversaciones de paz, caben destacar unas recientes declaraciones de Zelenski al medio de información Axios, que marca el próximo mes de noviembre como clave para que se produzcan avances significativos. El décimo mes del año se presenta decisivo, ya que, concretamente, el martes 3, Trump se enfrenta a las elecciones de medio mandato y necesita una victoria que vender a su electorado y elevar el ánimo del Partido Republicano.
Putin podría concederle ese regalo en forma de un alto el fuego en Ucrania o vendiendo la ilusión de progresos hacia el fin de la guerra. «Mi impresión es que Putin necesita a Trump», afirmó Zelenski a Axios este lunes. «No quiere molestarle», añadió. A la pregunta de si el ruso podría querer darle al republicano una victoria diplomática –que tampoco logra en Irán– antes de las elecciones de medio mandato, Zelenski contestó tajante con un «sí». Entre los posibles escenarios de desescalada, el presidente de Ucrania mencionó las instalaciones energéticas, los envíos de cereales, las instalaciones eléctricas y las exportaciones de petróleo y gas, pero advirtió: «Rusia y nosotros tenemos intereses diferentes».
«Tenemos este septiembre y octubre para encontrar la manera de dialogar», adelantó Zelenski. De lo contrario, Ucrania prevé la ofensiva de invierno más dura hasta la fecha. El Ejército del Kremlin aprovecha los meses de más frío para atacar las centrales eléctricas que abastecen de calefacción y luz a los hogares de millones de ucranianos y diezmar así el ánimo de los civiles. Las elecciones de medio mandato de Estados Unidos y la llegada del invierno convierten a noviembre en el mes clave para obtener, aunque sea sobre el papel, avances hacia la paz en Ucrania.