Militares en las calles de Bruselas
Bélgica incrementa la presencia militar en el transporte ante la escalada violenta del narco
El ministro de Defensa ha anunciado el incremento de soldados y los puntos en los que estarán presentes
El fuerte incremento de la violencia protagonizada por la guerra entre narcos que sufre Bélgica en general y Bruselas en particular ha llevado al ministro de Defensa del Gobierno federal, Theo Francken, a anunciar el incremento de la presencia militar, tanto en número de soldados, que pasarán de 30 a 50, como de lugares en los que estarán presentes.
La guerra entre las bandas de la mocromaffia y los balcánicos por el control de las zonas de venta de droga está llevando a Bélgica a sufrir una incesante ristra de tiroteos, incendios intencionados, ataques con cócteles molotov y apuñalamientos. Solo en la capital, Bruselas, este año tiene una media de diez tiroteos al mes.
Esta violencia llevó a iniciar el pasado mes de abril la llamada 'operación escudo urbano', que sacó a una treintena de militares a patrullar conjuntamente con la Policía Federal (lo que sería la Policía Nacional en España) por las principales estaciones tanto de metro como de tren de la ciudad.
Pero, aunque el Gobierno asegura que la operación está resultando eficaz, hace dos semanas fue detenido un joven con un kalashnikov en la Estación del Sur de Bruselas, el Consejo de Ministros de este viernes ha decidido prorrogar la operación e, incluso incrementarla.
Así, a partir de ahora serán más las estaciones de metro que estarán vigiladas por los soldados del Ejército Belga y permanecerán por otros seis meses.
Eso sí, siempre permanecerán en copatrullaje con la Policía, puesto que su función es de acompañamiento a los agentes, pero sí que llevarán consigo armamento militar.
La 'operación escudo urbano' se suma a la 'operación escudo verde' que se activó el pasado mes de marzo para proteger los lugares de culto judíos de Bruselas, Amberes y Lieja después de que se produjeran una serie de ataques a sinagogas y escuelas judías.
El temor de ataques a instalaciones judías ha bajado en los últimos meses, pero la violencia entre narcos se ha disparado después de provocar, al menos, dos muertos y una decena de heridos en los tiroteos y apuñalamientos.