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El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, habla con el primer ministro belga, Bart de Weber, quien le reprendió la regularización masiva

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, habla con el primer ministro belga, Bart de WeberEFE

El primer ministro belga presentará su dimisión ante la imposibilidad de aprobar los Presupuestos

El 'mejunje' de cinco partidos que conforman la coalición de Gobierno hace imposible acordar el recorte de 10.000 millones de euros que tienen que hacer

El primer ministro de Bélgica, Bart de Weber, acude este lunes al Palacio Real de Bruselas para presentar su dimisión ante el Rey de los Belgas, Felipe de Bélgica. La coalición de Gobierno, que está conformada por cinco partidos, no ha conseguido acordar el recorte de 10.000 millones de euros que tienen que aprobar de aquí al año 2029, por lo que no se ha podido cerrar un acuerdo de Presupuestos.

El Gobierno de Bélgica aúna a cinco partidos muy diferentes entre ellos que van desde el partido conservador nacionalista de Flandes que dirige De Weber, Nueva Alianza Flamenca (N-VA), al partido socialista que ahora se llama Vooruit, pasando por el centrista liberal y francófono Movimiento Reformador (MR), el demócrata cristiano Les Engagés y el partido demócrata cristiano flamenco no nacionalista (CD&V).

Entre todos deberían acordar un recorte de 10.000 millones de euros para reducir el déficit de aquí al año 2029, pero después de múltiples reuniones y negociaciones, la última esta pasada noche, el primer ministro De Weber se ha hartado y este lunes presentará su dimisión.

No obstante, Felipe de Bélgica, que ha visto interrumpida sus vacaciones de otoño, tendrá que decidir si disuelve la cámara legislativa y convoca elecciones o le da una prórroga a De Weber para que siga intentando el acuerdo presupuestario.

Los partidos de la coalición han mostrado a lo largo de esta noche su disposición a continuar las negociaciones, pero también es cierto que las posturas parecen irreconciliables ya que van desde un aumento de los impuestos impulsado por los socialistas a los recortes sociales.

Además, este recorte «obligatorio» ha sido uno de los generadores de las tensiones sociales en Bélgica cuyos estudiantes, a imagen de Francia, llevan un mes lanzándose a la calle y provocando en ocasiones importantes disturbios.

Este viernes 5 de noviembre, sin ir más lejos, está prevista una «movilización nacional» convocada por los sindicatos y el próximo 17 de noviembre tendrá lugar una huelga general en Bélgica.

Esta dimisión del primer ministro belga, Bart de Weber, contrasta, por ejemplo, con la situación que se está viviendo en España, donde Pedro Sánchez se ha mantenido en el Gobierno pese a no haber logrado un acuerdo en los últimos cuatro años.

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