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El funcionamiento es relativamente sencilloEFE

Lotería de Navidad 2025

El truco para evitar que Hacienda se quede parte del premio de la Lotería de Navidad

De esta forma, el efecto final es el de haber cobrado el premio íntegro, recuperando esos 72.000 euros que el fisco se lleva en el caso del primer premio

Cuando se acerca el sorteo de la Lotería de Navidad, una de las búsquedas más recurrentes y comentadas en las conversaciones cotidianas es si existe alguna fórmula mágica o resquicio legal para evitar el «hachazo» de Hacienda.

La realidad es que, ante la ley, no existen trucos de magia ni ingeniería fiscal accesible al ciudadano de a pie para evadir el gravamen especial sobre los premios de lotería; el impuesto del 20 % sobre las cantidades que exceden los 40.000 euros se retira de forma automática antes de que el dinero llegue siquiera a la cuenta bancaria del ganador.

Sin embargo, en los últimos años ha cobrado fuerza una alternativa totalmente legal que, aunque no elimina el impuesto, sí neutraliza su impacto en el bolsillo del afortunado: los seguros de lotería. Este mecanismo, que a menudo se presenta como el «truco» definitivo, consiste en contratar una póliza específica antes de la celebración del sorteo.

El funcionamiento es relativamente sencillo: el jugador paga una pequeña cantidad adicional al comprar su décimo —o lo contrata a través de aplicaciones y aseguradoras especializadas— a cambio de una garantía de indemnización. Si ese décimo resulta premiado con el Gordo, el segundo o el tercer premio, Hacienda retendrá inevitablemente su parte correspondiente, pero la compañía aseguradora abonará al ganador una cantidad exacta equivalente a los impuestos pagados.

De esta forma, el efecto final para el jugador es el de haber cobrado el premio íntegro, recuperando esos 72.000 euros que el fisco se lleva en el caso del primer premio.

No se está evitando el pago de impuestos

Es fundamental comprender que, técnicamente, no se está evitando el pago de impuestos, sino que se está recibiendo una compensación por ello. Por ejemplo, si ganas el Gordo de 400.000 euros, recibirás 328.000 euros netos del sorteo tras la retención de Hacienda, y la aseguradora te ingresará los 72.000 euros restantes.

No obstante, hay que leer la letra pequeña de esta estrategia financiera. El dinero que paga la aseguradora no se considera premio de lotería, sino una ganancia patrimonial o rendimiento de capital mobiliario, lo que significa que este ingreso extra deberá declararse en la Renta (IRPF) del año siguiente y tributará según los tramos correspondientes, por lo que la exención fiscal no es absoluta en el largo plazo.