El helicóptero siniestrado junto al restaurante Cortijo Blanco
Seguridad vial
El triste final de los helicópteros de la DGT: del accidente al aterrizar en un bar al piloto que huyó corriendo
Pese a que aún siguen en vuelo algunas unidades, la DGT ha perdido en un año varios de sus valiosos helicópteros radar en accidentes difíciles de justificar
La historia de los helicópteros de la DGT podría titularse como la Crónica de una Muerte Anunciada, una historia que nace en los años 60 cuando se echaron al aire los primeros helicópteros de la DGT con base en Cuatro Vientos Madrid.
Eran los Bell 47, los más sencillos y rudimentarios de la época, pero ya entonces se usaban para labores de control de tráfico, conocer el motivo de los atascos y las incidencias o llegar hasta las carreteras más remotas lo antes posible.
Desde los 60 en el aire
En los años 90 llegaron a servir como transportes sanitarios para el traslado de heridos, si bien el uso sancionador tal y como lo conocemos ahora nació en los años 2000.
Uno de los Bell 47 de los años 60 con camilla para el transporte de heridos
Los temibles helicópteros Pegasus llegaron a principios de la década pasada, entonces el impacto mediático fue tremendo, pues por primera vez la DGT multaría todo tipo de infracciones desde el aire con unas máquinas tan sofisticadas que podría medir la velocidad de varios coches en minutos. De hecho los helicópteros tomaron el nombre de Pegasus del nombre del equipo de radar del que estaban dotados.
Mayday derribado
Pero no fue hasta el año pasado cuando comenzaron sus desgracias por una concatenación de incidentes que comenzó a primeros de 2023 cuando un desafortunado accidente en Robledo de Chavela terminaba con uno de los 12 helicópteros de los que disponía la DGT en la ladera de una montaña.
Hasta entonces la DGT se enorgullecía de cubrir prácticamente casi todo el territorio español con esa docena de aparatos, con excepción de las islas, Cataluña y País Vasco.
Todas España quedaba bajo el control de los helicópteros de la DGT
En este caso el conductor se estrelló en una ladera tras lo que algunos testigos definieron como un extraño vuelo rasante.
Tras el accidente, en el que afortunadamente no hubo que lamentar víctimas personales, el piloto salió literalmente corriendo, mientras que allí quedaba el operador de cámara y una mujer de la que posteriormente llegó a decirse que era su mujer. Horas después, ya en su casa, el piloto podría haber dado positivo por cocaína en el control al que le sometió la Guardia Civil.
Imagen del helicóptero accidentado en Robledo de Chavela
Pese a todos estos detalles el asunto está pendiente de juicio, momento en el que se conocerán la verdadera magnitud de la historia.
Otra vez al suelo
El segundo de los accidentes tuvo lugar en Almería, cuando otro helicóptero se estrellaba en el aparcamiento de un bar de carretera donde piloto y operador aterrizaban de cuando en cuando para almorzar.
Tal y como dice literalmente el informe oficial, el Eurocopter AS355 se iba al suelo en el aparcamiento del restaurante Cortijo Blanco, al que un rato antes había llamado el piloto para reservar mesa.
La aeronave estrellada en el restaurante
En este caso dos aparatos menos en el aire y unas pérdidas materiales muy elevadas que hicieron que la DGT prácticamente abandonara su uso, sustituyéndolos en parte por los drones, aunque estos tienen el hándicap de que a día de hoy no pueden multar los excesos de velocidad por no estar homologados para ello.
El parte de vuelo dice que el piloto había llamado al restaurante para reservar
Hay que tener en cuenta que cada uno de estos aparatos cuesta en torno a los dos millones de euros, mientras que el coste estimado por hora de vuelo está entre 1.500 euros y 2.000 euros, aunque hay que hay que decir que suelen amortizarlos rápidamente en multas.
Finalmente estuvieron meses sin operar por falta de mantenimiento, pues otras de las unidades se averiaron y no se arreglaron por el elevado coste de la factura.
Este verano la DGT los ha vuelto a poner de actualidad al decir que iban a vigilar más kilómetros de carretera durante agosto, aunque la realidad es que los últimos meses sus patrullas han sido más bien anecdóticas.