Un vehículo con la ventanilla abierta
Curioso
¿Por qué cada vez más coches circulan con las ventanillas abiertas?
Aunque la DGT no lo recomienda por motivos de seguridad, cada vez más coches circulan con las ventanillas bajadas en carretera o ciudad
Estamos viviendo un verano bastante convencional en cuanto a temperaturas, con calor fuerte como corresponde a estas fechas pero no extremo, aunque sí es verdad que el calor llegó antes de lo previsto, pues las temperaturas en junio fueron más elevadas de lo habitual.
En los automóviles la subida de la temperatura tiene una consecuencia directa que los usuarios de coches con motor de gasolina, diésel o eléctricos no suelen tener en cuenta, se trata del incremento del consumo de la climatización.
Más calor, más consumo
Se trata de uno de los sistemas de los coches con mayor consumo eléctrico, lo que se traduce en un incremento del gasto de combustible, pues la electricidad en los coches viene en su gran mayoría de quemar carburante.
El aire acondicionado gasta más de lo que pensamos
Los propietarios de los vehículos híbridos y eléctricos viven esta realidad de otra manera, pues en un coche eléctrico en el que la autonomía es sin duda su prestación más importante, sí es habitual que el conductor sea consciente del gasto del aire acondicionado.
Más o menos autonomía
Básicamente porque basta con encenderlo o apagarlo para descubrir que la autonomía del vehículo fluctúa hasta un 20 %, esto quiere decir que por ejemplo si en un coche eléctrico con el aire acondicionado puesto nos quedan 200 kilómetros de autonomía basta quitarlo para que nos queden 240 kilómetros.
Lo mismo pasa en los híbridos enchufables, con la diferencia de que en este tipo de coches la autonomía eléctrica es mucho más baja, normalmente entre 50 o 100 kilómetros, por lo que la diferencia entre llevar el aire acondicionado puesto o quitado es más que importante e instantánea.
La autonomía se desploma al poner el aire acondicionado
Como consecuencia de ello basta fijarse un poco para descubrir en carretera y ciudad a decenas de coches con las ventanillas bajadas, como antiguamente cuando no había aire acondicionado.
Con el aire a muerte
En este caso suele tratarse de propietarios de coches eléctricos o híbridos enchufables que quieren estirar la autonomía de su vehículo, algo completamente comprensible en estas fechas de verano, aunque no sea sencillo entender que alguien se compre un coche de 40.000 euros o más para circular así.
Es algo parecido a lo que ocurre en invierno con la calefacción, cuando puedes ver coches eléctricos con los cristales empañados porque sus dueños no la usan para tener más autonomía.