Esta imagen puede pasar a la historia en 2035
Electrificación
¿En qué consiste la prohibición de los coches gasolina y diésel que defiende España?
En contra de Alemania e Italia y de casi todos los fabricantes, España ha solicitado a Bruselas mantener la hora de ruta que incluye cargarse los motores de combustión en menos de una década
Para entender el origen de esta historia conviene viajar al pasado, en concreto a 2015, año en el que el Grupo VW protagonizaba uno de los mayores escándalos de la historia del automóvil con el dieselgate, o el engaño que afectaba a miles de coches que contaminaban más de lo que decían sus fichas técnicas.
Estos coches tenían un modo de funcionamiento que engañaba a los bancos de potencia como los de las ITV para dar menos emisiones de las reales. Esto supuso un terremoto para la industria del automóvil europeo, que profundamente arrepentida optaron por la implantación del coche eléctrico. De hecho la crisis salpicó a algún fabricante más además de VW.
Culpabilidad
En este punto el movimiento ecologista también presionó para ello y los chinos vieron su ocasión para darle la vuelta a la sartén del automóvil mundial y se pusieron a investigar y desarrollar coches eléctricos como locos, de ahí su ventaja competitiva en este territorio respecto a la industria europea.
En una década las marcas chinas han lanzado coches que son naves espaciales
En paralelo Bruselas decidió que la mejor manera de implantar el coche eléctrico era por un lado subvencionarlo y por otro lado directamente prohibir la venta y el uso de los coches con motor de combustión.
Subvencionar y prohibir
Así, lo que hizo fue una hoja de ruta en la que se fijaba el día y el mes de la defunción de los motores de combustión, ya fueran gasolina o diésel.
La hoja contempla dos fechas clave: por un lado el 1 de enero 2035, cuando los fabricantes tendrán prohibido vender coches eléctricos en los concesionarios y por otro el 1 de enero de 2050, cuando estará prohibido arrancar y circular con cualquier tipo de coche con motor de combustión.
Von der Leyen siempre se ha decantado por el coche eléctrico
Los 15 años que van entre ambas fechas no son gratuitos, sino que son un margen razonable de uso para que el último conductor que se compre un coche de gasolina el 31 de diciembre de 2034 pueda utilizarlo durante ese período.
El problema es que conforme Bruselas ha ido viendo que su calendario hacía aguas porque el volumen de ventas de eléctricos ha sido irrisorio en media Europa, ha decidido presionar a los compradores con prohibiciones, primero llegaron las restricciones a la circulación en las ciudades en función de las etiquetas y después la eliminación de los subsidios a la gasolina y el diésel en las gasolineras, lo que va a disparar su precio unos 45 céntimos por litro.
La carta firmada por Francia y España y publicada por JM Calero
Una hoja de ruta que se ha llevado por delante al automóvil europeo y que ahora tratan de cambiar Alemania e Italia, mientras que Francia e España piden a Bruselas en una carta mantener las fechas, aunque los propios sindicatos del sector y los fabricantes en España solicitan una modificación de la hoja de ruta ante el rumbo que ha tomado el automóvil europeo en contra de la opinión del Gobierno.