en las ITV

Este es el estado de los intermitentes del vehículo, con los cables colgando

Revisión

La furgoneta que indigna a un mecánico de la ITV: «Luego dicen que nos ponemos exquisitos»

Afortunadamente por ahora en las ITV no pueden multar a los conductores, porque sino el propietario de esta furgoneta se iba a ir calentito...

Cada año unos 22 millones de vehículos se presentan a pasar la ITV en España, la tasa de aprobados es superior al 80 %, lo que significa que hay unos cuatro millones de vehículos que la suspenden, aunque la gran mayoría la superan a la segunda.

Pocos conocen que casi un 40 % de los vehículos que deberían presentarse a la ITV no lo hacen por miedo a suspender, pues la multa por no tener la ITV al día son 200 euros, mientras que si suspendes y no lo arreglas y te paran los agentes de la Guardia Civil pueden inmovilizarte el coche, con lo que tendrás que pagar el precio de la reparación más el de la multa o mandarlo al desguace.

Muchos coches ni se presentan

Así las cosas resulta difícil de entender que haya conductores que se presenten a la ITV con los vehículos en este estado, es el caso de esta furgoneta que nos muestra el técnico de la ITV, por cuyas manos pasan a diario decenas de vehículos.

La sujeción del capó, tecnología punta

La sujeción del capó, tecnología punta

A diferencia de los coches, las furgonetas deben pasar la ITV cada seis meses a partir de los 10 años, lo que lo convierte a esta prueba en un hándicap mucho más difícil para sus propietarios.

Cada seis meses

Tal y como nos muestra el técnico de la ITV, la inspección comienza mal, pues en lugar de un candado para el portón trasero dispone de lo que parece un eslabón, un objeto contundente que encima podría soltarse y golpear a otro vehículo.

Tirando de este cordel se abre el capó del coche

Tirando de este cordel se abre el capó del coche

El técnico descubre pronto otra sorpresa, pues el vehículo carece de intermitentes laterales, de hecho lleva los cables al aire, tal y como dice «de última generación, transmite seguridad».

Pero ahí no acaba todo, el capó está sujeto por un cierre metálico en un lateral, una chapuza importante, mientras que para abrirlo hay que tirar de una cordel que sobresale en el frontal.

Afortunadamente este tipo de cosas no son habituales, pero ocurren, tal y como explica: «luego dicen que nos ponemos exquisitos en la ITV».

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