Los operarios se afanan en la colocación de nuevos equipos
Seguridad vial
Un conductor denuncia lo que acaba de ver en la carretera: «Descarrilan los trenes, pero para radares siempre hay»
Con casi 3.500 radares, las carreteras españolas van camino de convertirse en una trampa perfecta para los conductores conforme aumenta la recaudación por sanciones
Hace solo unas semanas que la falta de mantenimiento de las infraestructuras de la alta velocidad española provocaba uno de los accidentes de tren más graves que han tenido lugar en nuestro país, casi medio centenar de muertos en el choque de dos trenes al que seguirían problemas importantes en la red de cercanías de Cataluña, donde se produjo al menos un fallecido.
Casi a la vez las incesantes lluvias provocaban que las carreteras españolas quedaran literalmente destrozadas, llenas de socavones, otro problema que tal y como han denunciado desde la Asociación Española de la Carretera tiene su origen en la falta de mantenimiento.
Falta de mantenimiento
Este conductor indignado denuncia el problema que está ocurriendo en las carreteras españolas, pues aunque no hay dinero para mantenimiento de carreteras sí que lo hay para instalación de nuevos radares y para su mantenimiento y sustitución por equipos más modernos y eficaces.
Los operarios se afanan en actualizar los equipos
Conviene recordar que sólo el año pasado la DGT elevaba el número de radares de carretera con 130 nuevos equipos mucho más sofisticados y dotados e inteligencia artificial. A mediados de año ya se habían instalado 56 nuevos equipos, mientras que en enero de este año la DGT confirmaba en rueda de prensa que estaban ya completando el despliegue de equipos prometidos.
Camino de los 4.000 radares
Esto supone que en España hay ya unos 3.400 radares de carretera de los cuales unos 2.300 son fijos, mientras que el resto son de semáforo, cámara y de uso de móvil y cinturón.
Por el momento la DGT no ha revelado el despliegue en el que estaría trabajando este ejercicio, aunque sí informó de que los radares con ruedas conocidos como radares remolque van a ser los preferidos, pues los operarios de carretera pueden mover su ubicación en menos de 10 minutos.
En cualquier caso ha quedado claro que la dotación de radares de las carreteras españolas va a seguir aumentando con equipos cada vez más precisos y sofisticados y dotados de IA, lo que le permite distinguir entre tipos de vehículos o hacer varias funciones a la vez con mayor facilidad.