Del 1400 al Cupra Raval, Seat lleva 76 años al frente de la industria española del automóvil

Del 1400 al Cupra Raval, Seat lleva 76 años al frente de la industria española del automóvil

Industria

De la marca Seat creada por Franco en 1950 al Cupra Raval; la automoción española entra en una nueva dimensión

Cupra se ha convertido en el mayor fenómeno automovilístico de los últimos años, con unos niveles de ventas y rentabilidad inimaginables hace una década

Tal y como destacaba esta semana Oliver Blume, el CEO mundial del grupo Volkswagen, España ha roto el mito que lo definía como un país de mano de obra barata para escribir un nuevo capítulo industrial entrando en el territorio de la tecnología profunda de la mano de los coches eléctricos.

Aquí empezó todo...

Tras algunos escarceos con modelos como el triciclo Bonet, el Elizalde o incluso los centenares de Ford T que se ensamblaron en Cádiz, la historia del automóvil español contemporáneo comienza con el Seat 1400 de 1953, un coche que si bien inicialmente tan solo se ensamblaba en España con piezas producidas en Italia, al final de sus días sí era 100 % español. En contra de lo que mucha gente piensa el primer coche made in Spain no fue el Seat 600, pues entraría en cadena en 1957.

Cadena de montaje del Seat 1400 en 1953

Cadena de montaje del Seat 1400 en 1953

En aquel momento el Gobierno de Franco creaba Seat en Cataluña con un doble propósito, por un lado trataba de llevar la industria hasta toda España para favorecer la modernización del país y por otro intentaba motorizar a la sociedad española de la época.

De la necesidad al capricho

Más de 75 años durante los cuales España se ha convertido en el segundo fabricante de coches de Europa por volumen y el noveno del mundo, aunque hemos llegado a ser octavos, es cierto que durante toda nuestra historia nuestra mejor arma ha sido la mano de obra cualificada y… barata.

Pero hoy otros elementos hacen de España un país privilegiado a nivel industrial automovilísticamente hablando, pues tanto Stellantis como Renault y Volkswagen nos han convertido en un país protagonista en la llamada electrificación del automóvil, mientras que la situación obliga a cerrar plantas en otros lugares.

Stellantis colocó hace semanas una cápsula del tiempo en la fábrica de baterías

Cápsula del tiempo enterrada en la nueva fábrica de baterías de Stellantis en Zaragoza

España suma una serie de cualidades muy complicadas de encontrar en ningún otro país europeo, disponemos de infraestructuras ferroviarias de primer nivel, puertos de primera división y en un tejido industrial excelente a nivel de proveedores, elementos que junto a los abundantes recursos energéticos renovables nos han mandado de cabeza a la primera división mundial del automóvil.

El ecosistema español

Blume destacaba que el grupo que dirige había invertido 10.000 millones de euros para producir en España cuatro modelos eléctricos que están llamados a convertirse en la espina dorsal de su gama por volumen de ventas, una inversión coronada con una fábrica de baterías en Sagunto, Valencia, un proceso similar al que inició el año pasado Stellantis con una inversión equivalente y otra fábrica de baterías en Zaragoza y Renault que está a punto de confirmar la carga brutal de trabajo que van a recibir las fábricas españolas de la marca del rombo, pues se habla de hasta cinco nuevos modelos.

El Cupra Raval supone un punto de inflexión para la industria española

El Cupra Raval supone un punto de inflexión para la industria española

España va camino de producir una decena de coches eléctricos de última generación, incluyendo sus baterías, algo que a día de hoy no hace nadie en Europa y la primera muestra de esta generación de coches es el recién nacido Cupra Raval, el primer coches 100 % eléctrico concebido y producido en territorio español.

450 km. de autonomía

Se trata de un coche urbano de cuatro metros de largo que está disponible en cuatro niveles de potencia de 116, 135, 211 y 226 caballos, con una autonomía de hasta 450 kilómetros y un precio de venta que parte de los 26.000 euros sin ayudas.

El interior del Raval marca un antes y un después en materiales y acabados

El interior del Raval marca un antes y un después en materiales y acabados

Un coche de diseño trasgresor muy similar al del Formentor, un auténtico éxito de ventas en torno al cual ha crecido la marca Cupra y se ha convertido en una de las más valiosas y rentables del panorama automovilístico europeo los últimos años.

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