Pese a haber tenido su función, los híbridos enchufables son muy complejos y caros de fabricar
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Los híbridos enchufables tienen sus días contados: Bruselas hace la vista gorda mientras China deja de fabricarlos
Esta tecnología permite disponer de etiqueta Cero, pero la complejidad tecnológica hace que sean caros al comprarlos y al repararlos
Los híbridos enchufables nacieron como una tecnología de transición hacia el coche eléctrico y parece que, como tal, va teniendo sus días contados. Inicialmente, se pensó que constituían una tecnología interesante al permitir que los conductores se familiarizaran con la recarga de los coches y con la electricidad, para perderle el miedo.
Pero parece que a día de hoy este tipo de coches ha dejado de ser interesante, al menos para algunos fabricantes. Hay que tener en cuenta que realmente los híbridos enchufables llevan dos coches en uno, con lo que ello supone de cara a su complejidad y precio de fabricación y, por otro, en muchos casos son un auténtico tocomocho, pues los compradores no los cargan jamás.
Una trampa con ruedas
Así, en Europa llevan meses, por no decir años, replanteando su funcionamiento; se habla de utilizar una luz que ya montan algunos para que sus dueños demuestren que usan el modo eléctrico cuando circulan dentro de las ciudades, para que no contaminen.
Esta luz que llevan algunos coches indica modo eléctrico activado
Por otro lado, Bruselas ha intentado endurecer ya las homologaciones de los consumos de estos coches, pues en este caso el ciclo de homologación se hace con la batería eléctrica llena, lo que provoca que recorran buena parte de la prueba en eléctrico y con ello con unos consumos medios de entre uno y dos litros a los 100 kilómetros, alejados de la realidad.
Consumos inverosímiles
Por último, en China el Partido Comunista ha dejado de considerarla una tecnología interesante, entre otras cosas porque necesitan motores de combustión que ellos no tienen ni saben fabricar y tienen que comprar a marcas como Mitsubishi, por lo que está favoreciendo los nuevos híbridos de autonomía extendida.
Los eléctricos REEV sustituirían a los híbridos enchufables actuales
Se trata de coches que se mueven siempre en eléctrico, con una batería de unos 100 kilómetros de autonomía que se va autorrecargando con el motor de gasolina, que no está diseñado para mover el coche, motores sencillos que actúan como generadores y permiten tener siempre la batería a punto de carga.
Este tipo de esquemas permiten autonomías de más de 1.200 kilómetros, con el depósito de gasolina lleno, teniendo en cuenta además que son enchufables y permiten recargar la batería a la red eléctrica. Los grandes beneficiados van a ver cómo en breve el Gobierno chino castiga la compra de los enchufables, perjudicando la fiscalidad de los mismos.