Los coches incluyen ahora sistemas inimaginables

Los coches incluyen ahora sistemas inimaginables

Seguridad

7 de julio, el antes y el después de una fecha que va a revolucionar los coches y provocará que suban de precio

Bruselas vuelve a optar por la sobrerregulación, obligando a todos los automóviles a disponer de estos sistemas en unos días

Hace ya años que Bruselas ha obligado a los fabricantes a multiplicar los sistemas de seguridad de los automóviles, lo que ha supuesto que el precio por unidad haya subido entre los 2.000 y los 3.000 euros, sin que por el momento las estadísticas reflejen una disminución de los accidentes.

Es la consecuencia de una hoja de ruta iniciada hace ya una década que debería tener como última parada los cero fallecidos por accidente de tráfico en carretera, un objetivo ambicioso pero que de acuerdo con los datos que se manejan hoy en día resulta poco realista.

Sistemas que nadie quiere

Al final hablamos de decenas de sistemas electrónicos y automatismos bastante complejos que han obligado a dotar a los coches de decenas de sensores, cámaras y radares, de forma que el propio automóvil verifica en cada momento tanto lo que pasa dentro del vehículo como lo que ocurre fuera.

Lidar es el sensor mágico que ve todo alrededor del coche y procesa la información

Lidar es el sensor mágico que ve todo alrededor del coche y procesa la información

De hecho, hace ya tiempo que los fabricantes se quejan de la introducción de los mismos por una sencilla razón, so muy caros y los coches urbanos no pueden subir más de precio porque no se venden, razón por la que muchos fabricantes han dejado de producirlos. Tiene poco sentido que un coche de 10.000 euros tenga que cargar con más de 2.000 euros en sistemas de seguridad para circular a 50 km/h por la ciudad.

Cuestan entre 2.000 y 3.000 euros

En 2022 comenzaba este proceso con la llegada a los coches nuevos de sistemas obligatorios como el control de fatiga del conductor, la caja negra, la frenada de emergencia en caso de encontrarse un obstáculo en la calzada o los lectores de señales.

Una decena de sistemas que se completarán en una segunda fase el próximo 7 de julio, cuando todos los coches nuevos que se vendan deben contar además con automatismos como la preinstalación de control de alcoholemia, conocido como alcolock.

Sin duda el alcolock es el más mediático de todos, pues abre la posibilidad a que todos los conductores tengan que superar un test de alcoholemia y soplar en un alcoholímetro que el coche lleva incorporado para arrancar, de hecho este sistema ya está en activo en los autobuses.

El autolock irá montado en la zona del volante, por ahora solo se exige la preinstalación

El autolock irá montado en la zona del volante, por ahora solo se exige la preinstalación

En paralelo esta nueva fase exige una mejora de todos los sistemas de seguridad existentes, que van a ser más precisos en su funcionamiento y más intrusivos en la conducción. Esta fase va a obligar a incorporar nuevas cámaras y sensores en los automóviles nuevos para poder mejorar su precisión de funcionamiento.

Así, se va a modificar la frenada automática de emergencia, que detiene el coche si detecta otro vehículo parado en la calzada y a partir del 7 de julio deberá frenar también si detecta un peatón o una bicicleta. En paralelo, el coche debe activar las luces de emergencia en caso de que realice una frenada de estas características.

Frenada de emergencia

Por su parte, el control de fatiga va a avisarnos si detecta que retiramos la mirada de la carrera unos segundos, hasta ahora solo nos alertaba si detectaba somnolencia con gestos como cerrar los ojos al volante. Bruselas obliga también a que el sistema de alerta de que hemos superado el límite de velocidad tenga capacidad para reducir la potencia, para avisarnos y evitar que sigamos subiendo de velocidad.

La última etapa de las ADAS es la conducción autónoma

La última etapa de estos sistemas es la conducción autónoma

Por último el sistema de mantenimiento de carril debe funcionar ahora incluso con niebla y mal tiempo, lo que tal y como hemos dicho exige cámaras y sistemas más precisos y caros. Cambios en definitiva que obligan a los fabricantes a sobrequipar los coches nuevos con sistemas que en ocasiones son completamente accesorios.

comentarios
tracking

Compartir

Herramientas