Los problemas de convivencia con las caravanas ya son importantes
Batalla legal
La DGT respalda a las caravanas en su lucha contra los que quieren prohibirlas este verano
El organismo ha aprobado una norma que les permite aparcar en el mismo sitio que cualquier coche, que es lo que tratan de impedir los ayuntamientos
Este verano el conflicto entre la DGT y los ayuntamientos anticipa grandes episodios. El problema es que el incremento de las caravanas y los vehículos tipo cámper que circulan por nuestro país ha obligado a que los ayuntamientos de localidades muy turísticas como Llanes, en Asturias, hayan tomado medidas durante este invierno para plantarle una batalla legal a estos vehículos diseñados para dormir en su interior.
Así, la estrategia legal de los ayuntamientos va en dos direcciones, por un lado algunos prohíben la circulación y entrada de vehículos de más de 3.000 kilos o que superan los 2,2 metros de altura a los municipios, una medida que limita el acceso de las caravanas, y por otro les permite aparcar durante el día pero no por la noche, con multas de hasta 500 euros tal y como ocurre en el municipio asturiano.
Multas nocturnas
Recientemente la DGT modificaba el Reglamento General de Circulación para matizar que las caravanas tienen derecho a aparcar en cualquier lugar en el que puede aparcar un turismo, sin que la posibilidad de que sus ocupantes duerman dentro sea sancionable salvo en el caso de que saquen sillas mesas, un toldo o cualquier otro elemento que indique una acampada.
Ni toldos, ni sillas ni mesas, solo en zonas habilitadas para ello
De la misma manera tampoco podrá poner calzos en las ruedas ni verter aguas de ningún tipo ni utilizar generadores. Esta medida de la DGT eleva a rango de ley estatal lo que antes era una instrucción, por lo que ahora esta ley está por encima de las ordenanzas municipales, lo que significa que los ayuntamiento tienen que acatarla.
Por encima de las ordenanzas
Pese a este carpetazo legal, se abre un período de incertidumbre, pues mucho nos tememos que los ayuntamientos van a seguir sancionando con multas de hasta 500 euros a las caravanas que estacionen en los cascos urbanos y en determinadas zonas, y que el conductor o propietario va a verse obligado a recurrir la sanción para abrir la vía jurídica.
Muchos no quieren usar las áreas de pernocta
Los ayuntamientos se quejan de que sus infraestructuras no están preparadas para manejar la llegada de tantos veraneantes, mientras que los comerciantes se quejan de que no gastan en la localidad; los más críticos denuncian que en algunos casos los usuarios de estos vehículos no respetan las normas mínimas de convivencia, un problema que lejos de cerrarse parece que va a ir a más.
Mientras, los ayuntamientos como el de Llanes piden a los usuarios de estos vehículos que vayan a las áreas habilitadas para ello, en el caso de Llanes el área de la Talá, en la que caben 86 vehículos de pago.