El nuevo Fiat 500 Hybrid Torino
Fiat 500 Hybrid
Fiat recupera el motor híbrido: «Nos lo pedían los fans del 500 que aún no están preparados para el eléctrico»
La mítica fábrica turinesa de Mirafiori se viste de largo para ensamblar los nuevos 500 que ya se pueden reservar en España
La incertidumbre pesa sobre los vehículos cien por cien eléctricos. La italiana Fiat, como todos los fabricantes europeos, se ha percatado de ello, y ha tenido que refrenar sus ansias por la electrificación del parque móvil –ansias que vienen insufladas desde Bruselas– para adaptarse a la realidad: los clientes ponen pegas al vehículo de batería. Los italianos lo han notado especialmente en su vehículo talismán, el 500, que había dejado de ser ese objeto de deseo desde que prescindió del motor de combustión.
«Creemos en los city cars». En la mítica fábrica de Mirafiori en Turín, Gaetano Thorel fue el encargado de hacer la profesión de fe en los coches urbanos, segmento en el que siempre ha destacado Fiat. Y, a partir de ahora, con motor híbrido. «Para los fans del 500 que aún no están preparados para eléctrico», justificó el director general de Fiat el pasado jueves ante periodistas de toda Europa.
La placa de 'Hybrid' ya cuelga del portón trasero del 500
La producción del nuevo 500 Hybrid comenzó oficialmente en noviembre en la planta Carrozzerie Mirafiori de Turín, con un objetivo de 5.000 unidades para finales de año. A pleno rendimiento, se espera que la planta establezca su producción anual en unas 100.000 unidades.
Con la 'Mole Antonelliana'
El benjamín de Fiat está disponible en tres estilos de carrocería (Hatchback, Cabrio y, próximamente, 3+1) con acabados Pop, Icon y La Prima. Pero, para empezar su andadura, la serie de lanzamiento Torino, un homenaje a la ciudad que siempre ha sido el hogar de la marca italiana y cuyo skyline –Mole Antonelliana incluida– aparece reproducido en numerosos detalles que salpican todo el vehículo. Si no saben lo que es la Mole Antonelliana, ya tienen una excelente excusa para visitar Turín.
El interior recupera su tradicional tapicería de pata de gallo
Apenas presenta cambios en su interior o en su exterior –se mantiene en sus 3,6 metros de longitud y casi 1,7 metros de ancho– y hay que abrir el capó para apreciar las diferencias con su hermano eléctrico. Ahí aparece un modesto –aunque suficiente– motor Firefly de tres cilindros de 999 cm³ que rinde 67 CV con un consumo combinado de 5,3 litros a los 100 kilómetros.
La conducción es ágil, amena, divertida; con buena visibilidad de los elementos del salpicadero y materiales suaves y agradables al tacto. El diseño es puramente italiano. No hace falta agregar, por tanto, nada más. O, quizás sí: está disponible en dos colores: el «Ocean Green» y el «Yellow Gold». No resulta sencillo decantarse por uno de ellos. Ambos parecen nacidos para este 500.
Salpicadero limpio y estilizado
La caja de cambios es manual, de seis velocidades; pantalla táctil de 10,25” Daichii A7, climatización automática y llantas de aleación (a partir del Icon). Respecto al precio, nos aseguran que partirá de los 17.300 euros en su versión más básica.