El par es tan brutal que si no tenemos cuidado pasa esto

El par es tan brutal que si no tenemos cuidado pasa esto

Ioniq 6 N

El obús coreano en el que viajar es un placer... que se hace demasiado corto

Este nuevo eléctrico lanzado por el fabricante coreano rompe moldes en materia de sensaciones y deportividad, todo ello en una berlina de casi 5 metros

Hace ya años que Hyundai está demostrando una superioridad tecnológica y de recursos respecto al resto de fabricantes difícil de imaginar, de hecho su evolución en materia de eléctricos e híbridos es tan rápida que a día de hoy parece una de las únicas marcas que puede plantarle cara a las firmas chinas en su territorio.

Pero no son palabras vacías, sino que la marca está respaldándolas con hechos y en este caso los hechos son modelos nuevos. Así la marca coreana ofrece ya una de las gamas de eléctricos más completas bajo la denominación de Ioniq, una firma que va más allá de lo meramente funcional y comercializa las preparaciones deportivas N, algo así como los AMG de Mercedes o los M de BMW.

Una preparación muy especial

Primero fue el Ioniq 5 N y ahora es el 6 N, un aparato de casi seis metros de largo que son esta versión de equipamiento y motor se convierte en una auténtica máquina de correr, pues al volante de los N no hay medias tintas, se da todo o casi todo.

La carrocería lo dice todo a primera vista

La carrocería lo dice todo a primera vista

Estéticamente los cambios saltan a la vista, con una preparación de carrocería que parece que el coche acaba de salir de un circuito. Kit aerodinámico propio, llantas exclusivas de gran tamaño y el alerón de todo menos discreto viste de personalidad a este coche que rompe con las ideas preconcebidas de los que piensan que los coches eléctricos no pueden ser además muy rápidos.

Bruto y muy salvaje

Para mover los 2.200 kilos que pesa, nada mejor que un motor sobrado de potencia y en el caso del Ioniq no es un motor sino que son dos, uno delantero de 292 caballos y otro trasero de 378, que suman una potencia de entre 600 y 650 caballos, y decimos entre porque es así.

En condiciones normales entrega 600 caballos, pero si pulsamos el botón Boost del volante disponemos de 650 caballos durante 10 segundos, un auténtico obús en el que hay que tener en cuenta que la llegada de la potencia es instantánea, pues es un coche eléctrico, y con muy pocas pérdidas al tener tracción integral, pues el motor pequeño está en el eje delantero y el grande detrás.

El interior no engaña a nadie, los altavoces simulan un motor de combustión

El interior no engaña a nadie, los altavoces simulan un motor de combustión

Conscientes de que tantos caballos requieren una mecánica especial, la firma ha modificado tanto la suspensión como los frenos y la puesta a punto en general del Ioniq, ahora es un coche de carreras y está pensado por y para divertirse, lo que no quiere decir que no se pueda viajar en él, pues homologa 487 kilómetros de autonomía.

457 kilómetros de autonomía

En materia de prestaciones hace el 0-100 km/h en 3,2 segundos con una velocidad máxima de 275 km/h, un coche de carreras disfrazado de eléctrico. A los mandos sorprende que permite viajar en carretera con cierta tranquilidad y si no le apretamos el acelerador es un coche hasta cómodo, una berlina de casi 5 metros con la que es posible cruzarse España de punta a punta.

El alerón trasero es la guinda del pastel

El alerón trasero es la guinda del pastel

Otra cosa es cuando lo exprimimos, pues parece hacerse más pequeño de lo que es y convertirse en un GT de los de siempre, vehículos rápidos y muy eficaces para viajar por carretera en tiempos récord, todo ello con un precio de 78.000 euros, no existen más caballos por menos dinero.

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