Concha López Narváez
Concha López Narváez (1939-2026)
Prolífica autora de literatura infantil y juvenil
Deja un legado de alrededor de 70 novelas, certificado por la concesión de los dos premios más importantes del género: el Lazarillo y el Cervantes Chico
Concha López Narváez
Escritora
Licenciada en Filosofía y Letras, ejerció la docencia durante más de 20 años antes de dedicarse en cuerpo y alma a la literatura infantil y juvenil.
Concha López Narváez irrumpió en el universo de la literatura juvenil en 1984 con El amigo oculto y los espíritus de la tarde, una novela de misterio ambientada en los pueblos que abandonados. Y lo hizo de la mejor forma que hubiera podido imaginar: le fue concedido ese mismo año el Premio Lazarillo.
En lo tocante al género de la literatura infantil, inauguró la prolífica serie con La tierra del sol y la luna (1984), una novela histórica reconocida por su rigor y su intensidad narrativa, incluida en la Lista de Honor del IBBY, siglas en lengua inglesa de la Organización Internacional para el Libro Juvenil. Fundada en 1953, es una ONG sin fines de lucro dedicada a promover la lectura y conectar a la infancia con libros de calidad a nivel mundial. López Narváez presidió la rama española del IBBY durante años, al igual que lo fue de la Asociación Española de Amigos del Libro Infantil y Juvenil.
Como señala la revista especializada Babar, la escritura de López Narváez «se caracteriza por un lenguaje accesible, una constante llamada a la emoción del lector y una voluntad pedagógica que rehúye el didactismo». La propia autora alegaba que «un buen libro para jóvenes debe “tener emoción y estar escrito con un lenguaje sencillo, pero nunca vulgar». Una premisa que cumplió a rajatabla.
Entre los otros títulos de su obra también destacan Memorias de una gallina, en la que se cuenta la historia de una gallina contestataria empeñada en no poner más de un huevo al día, La tejedora de la muerte, o No eres una lagartija. En total, López Narváez legado de alrededor de 70 novelas, certificado por la concesión de los dos premios más importantes de los géneros infantil y juvenil, pues además del Lazarillo, también obtuvo el Cervantes Chico por el conjunto de su obra.
Una trayectoria que mereció la pena, pese a sus inicios algo tardíos: antes de dedicarse en cuerpo y alma a la literatura, López Narváez, licenciada en Filosofía y Letras, especialidad en Historia de América -también investigó en el Archivo de Indias-, por la Universidad de Sevilla, ejerció la docencia en diversos institutos de Andalucía.