PS, el misterioso capo Primavera Sound
Si anda, vuela y grazna como un pato, va a ser una avutarda
Recapitulemos la historia de PS, a quien llamaremos Primavera Sound, que es un buen nombre en clave para todo capo de cierto prestigio, bastante mejor que Pedro Sánchez, por si alguien había establecido alguna relación entre esas siglas, anotadas en los cuadernos de la mafia, y el nombre del presidente del Gobierno, sin duda de manera precipitada: ya saben que si anda como un pato, vuela como un pato y grazna como un pato, suele ser una avutarda.
Más allá de las anotaciones de Leire, nombre que algunos consideran de origen latino y significaría algo así como «legionario», el sumario del juez Pedraz y los informes de la UCO acumulan pruebas irrefutables. Los hechos son, y la duda es si luego revisten o no un coste penal, de qué dimensión y a quién en concreto. Pero en síntesis esto podemos darlo por seguro:
–Pedro Sánchez denunció en público, al ser imputada su esposa por presuntos delitos muy feos cometidos gracias a su posición en la Moncloa, que era víctima de una conspiración y que iba a defenderse de ella.
–Sus exégetas pusieron nombre a esa protesta en tono amenazante: estaba sufriendo un «golpe mediático y judicial».
–Paralelamente, se reunieron en la sede del PSOE su jefe operativo, Santos Cerdán; el director adjunto del Gabinete del Presidente, Antonio Hernando; la mano derecha del secretario de Organización, Juanfran Serrano; el director de comunicación del PSOE, Ion Antolín, y la «fontanera» Leire Díaz.
–Desde ese momento, el PSOE pagó a Leire Díaz y a su socio, el empresario Pérez Dolset, miembros de una organización en la que también estaba el abogado Matías Teijelo: la gerente del PSOE compulsaba facturas a empresas pantallas que a su vez abonaban el «salario» a la fontanera. Y directamente cubría otros gastos de la «organización»: hay más de trescientos mensajes que lo atestiguan.
–Con el impulso de Sánchez, la participación de sus generales y la financiación del partido, la «organización» empezó a operar y dejó por escrito y grabado sus intenciones: comprar o derribar a los responsables en la UCO, la judicatura, la Fiscalía o la prensa. «Quiero a Balas», jefe de las investigaciones en la Guardia Civil, se oye decir a Leire en una de las múltiples pruebas acumuladas.
–En ese viaje extorsionador, que básicamente empieza para defender a Begoña Gómez y a David Sánchez, esposa y hermano de Sánchez, la trama ha podido contar de una u otra manera con interlocuciones privilegiadas, y al máximo nivel, de instituciones que en realidad están para frenar a mafias como esa, pero que, por lo que sea, o la ayudan o se callan cuando conocen sus siniestros planes: desde la Dirección General de la Guardia Civil hasta la Fiscalía General del Estado o el Ministerio del Interior saben quién es Leire, a qué se dedicaba y quién la mandataba; pero lejos de ayudar a frenarla, se pusieron de su parte: Marlaska le puso escolta a la «fontanera», el DAO de la Guardia Civil ordenó frenar las pesquisas sobre el Hermanísimo; la directora general de la Benemérita se reunió tres veces con ella y metió los dedos en los ojos a los valientes agentes de la UCO y la Fiscalía ha ejercido de abogado defensor de los acusados en la práctica totalidad de los casos.
–Queda mucho por conocerse, pero además de lo descrito, está confirmado que el PSOE dedicó 18.000 euros a comprar supuestas grabaciones ilegales realizadas en la sauna del suegro de Sánchez, que las pagó con los recursos de una campaña electoral y que lo disimuló abonando a la trama el importe a través de facturas con un medio de comunicación, montado desde la propia trama, que se dedicaba a lo mismo que la trama: a derribar a quienes podían dañar a Pedro Sánchez. Por cierto, en este epígrafe también aparecen menciones a «61 periodistas» por lo visto dispuestos a ayudar en la difusión de los mensajes, aunque no se les cita por su nombre. De momento.
–Hay más, y a esta historia hay que añadirle todas las demás, en cualquier caso y época. Porque todos ellos y algunos más aparecen de una forma u otra en los albores de la carrera de Pedro Sánchez, y se entremezclan, renuevan, sustituyen, colaboran y se enfrentan: son, por entendernos, los mismos que viajaban en el Peugeot y los mismos que ahora miran al patrón Zapatero asustados.
Ya determinaremos quién es el misterioso PS, nuestro Primavera Sound en estas líneas, ese enigmático personaje que aparece en los papeles de Leire con la anotación de que hay que ayudar a su hermano. Ya sería casualidad, ¿verdad?, que el capo al que ha estado ayudando todo el PSOE, media Moncloa y una parte del Gobierno no fuera el mismo que tiene a su hermanito a punto de sentencia y dio la señal en público de que había que defenderse de los conspiradores. Si esa es la defensa, no va a haber suficientes palomitas en el mercado para disfrutar del espectáculo.