Generales cubanos
Todos aguardamos con curiosidad la identidad del sexto, séptimo y octavo general que fallecerán en los próximos días. Para el Gobierno de España, se trata de casualidades, de intoxicaciones fascistas que aprovechan cualquier eventualidad para comprometer al noble Gobierno del progreso cubano
Cuando escribo el presente texto no ha fallecido todavía de «muerte natural» el sexto general del Ejército cubano. Cinco han muerto en los últimos diez días. Ninguna explicación. Sucede en todas las dictaduras del progreso. Sus autoridades no desean provocar disgustos o preocupaciones a los ciudadanos y omiten toda novedad desapacible. Al día de hoy, el mundo ignora cuántos cubanos han «desaparecido», o han sido detenidos, torturados y muertos durante las protestas multitudinarias contra lo que ellos llaman la «Revolución». Esa falta de noticias nada tiene que ver con el sistema dictatorial comunista de Cuba. El silencio es consecuencia de la extremada discreción de los dirigentes cubanos, que no desean asustar a los familiares de los desaparecidos, los detenidos, los torturados y los muertos. Un detalle de humanidad y cariño al pueblo.
Pero lo de los generales ha abierto la ventana de la sospecha. Cinco valientes generales pueden fallecer en diez días al frente de sus tropas en encarnizada batalla. Pero en el presente caso, no ha existido esa encarnizada batalla y han caído como moscas. Los generales Agustín Peña, Manuel Lastres, Rubén Martínez Puente, Marcelo Verdecía Perdomo y Armando Choy Rodríguez, han doblado la servilleta de golpe, casi al unísono. Algunos de ellos con una trayectoria en la represión al pueblo cubano digna de la admiración de Alberto Garzón. Pero todo, hasta un profundo ideal comunista, puede evolucionar. Y según parece, los generales Peña, Lastres, Martínez, Verdecia y Choy, eran partidarios de una apertura del régimen y una paulatina y educada recuperación de las libertades pisoteadas por el castrismo. Los cinco, muy bien alimentados, gorditos incluso, con aspecto rutilante de buena salud, han pasado a mejor vida en menos de dos semanas. Pero la discreción se ha apoderado de los dirigentes europeos.
Dicen que la jefa de la Logia, la señorita Úrsula, no desea que desde la Unión Europea se pregunte por la casual muerte de estos generales, que en los trasanteayeres y ayeres, fueron entusiastas defensores de la llamada «Revolución». El General Peña fue el Jefe del Ejército Oriental de Cuba; El General Lastres, siendo soldadito, estuvo a las órdenes directas de Ernesto Che Guevara, el psicópata argentino y señorito arruinado cuya muerte en Bolivia tanto alegró a Fidel Castro. El General Martínez fue acusado por los Estados Unidos de asesinar a cuatro miembros de «Hermanos al Rescate». El General Verdecía, también de soldadito, fue guardaespaldas y asistente de plena confianza de Fidel Castro en Sierra Maestra. Y el General Choy, a pesar de sus kilogramos de más, fue un activo Jefe del Ejército, jamás cuestionado ni puesto en duda por la «Revolución».
Todos aguardamos con curiosidad la identidad del sexto, séptimo y octavo general que fallecerán en los próximos días. Para el Gobierno de España, se trata de casualidades, de intoxicaciones fascistas que aprovechan cualquier eventualidad para comprometer al noble Gobierno del progreso cubano.
Los generales de Cuba no salen de sus hogares ni por asomo. Están todos descompuestos de colitis y correntías intestinales. Y los coroneles no desean ascender. Más vale vivir como coronel que morir como general. Claro, los tenientes coroneles que sí han ascendido a coroneles, han formado un tapón en la jerarquía, cuyas víctimas serán los comandantes. El Ejército de Cuba, que se come junto a las fuerzas policiales el 60% de los presupuestos progresistas está formado por 3.562.000 soldados. 3.678.000 soldados reservistas. 781.965 cabos. 598.942, sargentos. Oficiales, entre tenientes y capitanes, 287.000. Jefes, comandantes 179.000, tenientes coroneles 68.000, y coroneles que no desean ascender a generales, 3.875.000. Generales, 14. Como se espera, al menos, el fallecimiento de tres generales más, el Generalato cubano quedaría bastante chungo.
Viva la Revolución.
- Publicado en la web de Alfonso Ussía el 30 de julio de 2021