Cartas al director
Hay silencios tan elocuentes
Sánchez tan locuaz con el tema de Franco y tan parco en palabras, por no decir mudo, con el tema Maduro.
¿Por qué se obsesiona tanto Sánchez con Franco y tan poco Maduro?
¿Por qué se obsesiona tanto Sánchez con los dictadores muertos y tan poco con los dictadores vivos?
Señor Sánchez deje en paz a los dictadores muertos que ya no tienen nada que pagar, porque como acertadamente dijo Shakespeare «Al morir pagamos todas nuestras deudas» y dedíquese a condenar a los dictadores vivos que todavía les queda mucho por pagar.
La ventaja de meterse con un muerto es que sale gratis, porque el muerto nada le puede cobrar, pero meterse con un vivo ya es otra cosa porque le puede salir tan caro. Sobre todo, si a ese vivo se le debe mucho.
¿Será esa la razón por la que Sánchez se atreve a meterse con Franco y no con Maduro?
Porque todos los españoles nos hacemos hoy la misma pregunta:
¿Qué es lo que tanto le debe Sánchez a Maduro que le impide condenarlo?
Alguien dijo: «Hay silencios tan elocuentes»
Hay silencios tan miserables.