Cartas al director
Lo nunca visto
Pedro Sánchez y su gobierno tienen el don de sorprender a propios y extraños, con decisiones realmente inconcebibles. Vamos a ver, se firma un contrato con una empresa israelí, cuyas condiciones se publican en el BOE, en concreto la compra de un suministro de 15 millones de balas para nuestros cuerpos y fuerzas de seguridad, 6 millones de euros, y por cuestiones estrictamente políticas, ahora pretenden rescindir el contrato sin recibir tales balas, aunque el pago no se puede evitar, ya que constituye un incumplimiento contractual unilateral por parte del Gobierno de España. Ese dinero que se va a entregar, a cambio de nada, es de todos los españoles y, roza ya no sólo la negligencia criminal sino un desprecio al interés general de la ciudadanía, porque no es la pasta de socialistas y comunistas, no. Sale de los impuestos que pagamos todos los contribuyentes. En un país democrático avanzado tal aberrante actuación ya tendría consecuencias penales, no sólo políticas. Y nadie dimite.
Así, la pregunta sería la siguiente, ¿qué país serio podría confiar en nosotros? El armamento no es para practicar balas de fogueo en un circo, señor Sánchez, está destinado para la protección y seguridad de los españoles. Es surrealista y demuestra que Sánchez y su camarilla son unos políticos indeseables que no deberían permanecer mucho más tiempo rigiendo el gobierno de los españoles. Basta ya.