Cartas al director
Gastos militares: la cuenta de la vieja
Es difícil percibir el gasto en defensa cuando las cifras están relacionadas con el IPC. Empleemos otro parámetro: lo que gastamos de media cada español en un año. Visto así, cada uno aportamos 370 € para la defensa siendo la media de la OTAN de 1.200 €, tres veces más. Si lo comparamos con lo que asignamos a otras medidas de seguridad (seguros de hogar, vida, vehículos, instalaciones, vigilancia y seguridad, aparcamientos, seguridad pública, informática y de ciberseguridad, etc.. ) que alcanza una media de 2.400 €, es 6 veces menor. Si llegásemos al 2,1 % del PIB tendríamos que aportar 650 € y si al 5 % serían 1.500 €, mientras la media de la OTAN alcanzaría 2.400 €, por lo que es lógico que el resto de los países no sean propensos a ayudarnos cuando les necesitemos.
Es probable que muchos no sientan la necesidad de este sacrificio, salvo que les merezcan la pena ser defendidos para salvaguardar los valores, el respeto, la dignidad, la cultura, la estabilidad, nuestras casas y nuestras familias, como lo percibieron en la antigua Yugoslavia, ahora en Ucrania, y también en Ceuta, Melilla y Canarias.