Cartas al director
Talento militar desaprovechado
Una pugna se está llevando a cabo entre la empresa americana GDELS/Santa Bárbara Sistemas (SBS) y la española Indra por la adjudicación para la renovación de los vehículos acorazados del Ejército. La solución al conflicto podría ser la adoptada para el blindado Dragón, y que fue la creación de un consorcio ad hoc, previsto a ser dirigido por un militar, entre sus fabricantes Indra, Sapa, EM&E y SBS. No era una novedad pues fueron militares los que, en 1926 y 1938, encabezaron la fabricación de los carros españoles Trubia A4 y Verdeja, y una situación normal en otros países donde sus militares han coordinado la reconstrucción de la catedral de Notre Dame en París y las vacunaciones del COVID en Italia y Portugal.
No fue posible para el Dragón y ello quizás originó problemas y retrasos en su construcción, pues el Gobierno vetó la dirección militar infrautilizando, otra vez, a un colectivo con alta capacidad organizativa, formación , eficiencia y liderazgo incluso fuera del ámbito castrense como ya Clausewitz («una sociedad que desprecie o ignore el saber militar está condenada a repetir errores estratégicos») y Colin Powell («el Ejército es la única institución que forma lideres que toman decisiones críticas sin contar con toda la información») manifestaron. Esperemos que la hasta el momento exitosa labor de la reconstrucción de Valencia tras la Dana, puesta en manos de un militar, cambie la percepción del Gobierno como desde hace tiempo lo ha hecho la sociedad española según reiterados sondeos de opinión acreditan.