Cartas al director
Los valores democráticos
El corazón de Sánchez tiene ambiciones que la razón no entiende del apego al sillón. Cree Pedro Sánchez que está por encima de la Soberanía del Pueblo. No sabe cuál es la diferencia entre conocer y la función de la razón. No tiene «proyecto de país», por la mañana dice una cosa y por la tarde la contraria, esa es su razón. Su corazón le pide que se apropie de todos los poderes del Estado apelando y engañando a los «tontitos» que le siguen. Su giro hacia el totalitarismo y terrorismo lo está convirtiendo en el político más demoledor de los valores democráticos. Su llamamiento a la «concordia y la convivencia» no puede ser más hipócrita, pretende hacer cómplices para sus felonías a los ciudadanos decentes, no defiende a los demócratas, se alinea con los terroristas, como está sucediendo con los de Hamás de Gaza y con el genocida Putin que está masacrando a los ciudadanos demócratas de Ucrania.
Su cuartada es por «humanidad» para los agredidos, pero no dice quiénes son los que empezaron las agresiones a traición. Sánchez solo utiliza palabras mentirosas, miente hasta cuando se equivoca, repite lo de «convivencia» y lo que está consiguiendo es que los españoles estén más enfrentados que nunca. A unos no les importan los golpistas y terroristas. Y otros solo desean la paz, la libertad y la democracia…