Cartas al director
Masiva invasión de ilegales
España entera está presa del pánico, tras conocerse la última fechoría de Sánchez, de legalizar, no a medio millón de sin papeles como se está diciendo, sino a 840 mil, según fuertes acreditadas en la materia. Y lo hace, con descaro, para desviar la atención del actual debate nacional sobre la responsabilidad de su gobierno en el desgraciado accidente de Adamuz, y sobre todo para tratar de seguir en el poder, a costa de conseguir aumentar adeptos de izquierda entre los nuevos españolitos importados del resto del planeta. Y para más escarnio, lo hace saltándose olímpicamente al Parlamento de la nación, mediante un repugnante decreto ley. Y el trámite para legalizar a esta verdadera invasión humana, en sí mismo ya es para ponerse a temblar, porque oculta una trampa enorme, ya que la condición de que no tengan antecedentes penales es verdaderamente ridícula, porque la mayoría de ilegales que hayan cometido cualquier tipo de delitos leves (hurtos, amenazas, vejaciones, estafas, etc.) y estén todavía sin juzgar, por la tardanza judicial, podrán obtener sin ninguna dificultad el certificado de penales limpio.
Y ¡ojo!, que además de provocar un peligroso efecto llamado, con la excusa de la reagrupación familiar, seguidamente entrarán todos sus familiares directos, y a los 10 años, ya obtendrán la nacionalidad española y el pleno derecho a votar en todos los comicios electorales. Sin descartar la airada reacción de los sin papeles que no consigan pasar el filtro oficial, provocando un aluvión de incidentes por todos los rincones del país.