Cartas al director
Gobernante mediocre, gran intelectual
Quizás como político fue una medianía, un funcionario metido a gobernante mediocre, con muchos tics de soberbia y un miedo cerval metido en el cuerpo. No obstante, fue un gran intelectual, un ratón de biblioteca y buen escritor, incluso brillante si se hubiera dedicado exclusivamente a esta tarea. «Si los españoles habláramos solo y exclusivamente de lo que sabemos, se produciría un gran silencio que nos permitiría pensar». Todo ello en una España, en esa época, llena de analfabetos, social y económicamente injusta y pletórica de envidias y rencores desatados; esa España, descrita por Antonio Machado con frases y versos certeros: «En España, de cada diez cabezas, nueve embisten y una piensa». Hay que destacar de Azaña su inteligencia, sus palabras, sus visiones certeras y su sentimiento de la patria. «No estoy haciendo la guerra contra Franco para que nos retoñe en Barcelona un separatismo estúpido y pueblerino (...) No hay más que una nación: ¡España!».