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Cartas al director

El invento de Mónica García

Habrá que esperar a leer la letra pequeña del proyecto de ley que ha anunciado el gobierno, pero, de primeras, no es fácil confiar en una ministra de Sanidad que ha provocado polémica desde el primer día de su gestión. Lleva mucho tiempo con una huelga de médicos y del sector sanitario, y no ha dado pruebas de que sepa cómo resolverla. Hay médicos que creen que por el hecho de serlo pueden ser los mejores ministros de Sanidad, pero estamos plagados de ejemplos que indican lo contrario.

María Jesús Montero, sin ir más lejos, tomó decisiones muy cuestionadas cuando fue consejera del Gobierno andaluz, y Mónica García no acaba de sacarnos del lío de las huelgas sucesivas de sus compañeros. La sanidad española, la pública y la privada, están muy por encima de la que se recibe en países de altísima calidad de vida, no hay más que darse una vuelta por ahí fuera para reconocer el nivel español. Hay deficiencias, por supuesto, la principal las listas de espera. La calidad de los profesionales es muy alta aunque siempre habrá excepciones; pero faltan medios, faltan médicos y, no en menor grado, faltan enfermeras. Cuando se pide más personal, la reacción del ministerio es culpar a los gobiernos autonómicos, pero las plazas de MIR no las deciden esos gobiernos, sino el gobierno central.

Sanidad marca el número de nuevos médicos, sin atender a quienes suplican que se amplíe ese número porque a todas luces es insuficiente, de ahí las listas de espera que centran las quejas sobre la sanidad española. Mónica García y el gobierno ponen el acento en la gestión privada de la sanidad pública, y con el nuevo proyecto de ley pretenden poner limitaciones que nos tememos viviendo de donde viene, la visceralidad del sanchismo hacia la palabra «privado», significa que la sanidad actual va a estar supeditada a unas normas que harán inviable un funcionamiento adecuado a la demanda. Que siempre es excesiva, y no puede ser universal si solo la pueden administrar centros públicos.

La sanidad no es de derechas ni de izquierdas, lo único que se le exige es que funcione. Para que sea así, lo que necesita ahora es que se le dote de más médicos y más medios. Pero eso cuesta dinero y este gobierno no ha presentado sus Presupuestos. Ese es el quid de la cuestión.

Genaro Novo

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