Cartas al director
La escapatoria de Sánchez
Sánchez está siendo acorralado por escándalos que le comprometen, dejando malparada su honradez y quizá siendo imputado en el futuro. Por eso es un ser peligroso. Su actual condición de presidente de gobierno le permite actuar en el ámbito político para intentar salvarse, sin que le importen las consecuencias de sus acciones. De cómo suele actuar ya ha dado pruebas suficientes.
En consecuencia, haríamos bien en considerar las probables acciones que puede efectuar Sánchez para salvarse. Como en el ajedrez convendría pensar en su siguiente jugada y preparar la defensa, y dado el cariz y la velocidad con que se presentan los acontecimientos quizá es urgente preparar la defensa. Conociendo su personalidad no es descartable que intente una traca final, tal vez proponga una radical reforma de la Constitución que lleve a un Estado federal republicano, o un referéndum de autodeterminación para alguna región, ya que para ambas jugadas contaría con sus actuales socios.
Las acciones preventivas a tomar no vendrán de los socios de investidura, tampoco cabe esperar gran cosa de la oposición, que hasta ahora se ha limitado a críticas en el Congreso y a esperar que el gobierno caiga por sus errores, sin explicar detalladamente a los españoles el daño ya causado y el peligro que nos acecha. La respuesta inmediata tendría que venir de la parte del PSOE que aún tenga sentido de Estado, ya es hora de que los que amagan pasen a la acción.
Las medidas que pudieran tomar los jueces, españoles o europeos, quizá con sobradas razones para actuar contra Sánchez y su gobierno, podrían llegar tarde.