Cartas al director
Breve historia siniestra del PSOE en democracia
Acabo de cumplir 64 años. Por lo tanto, he conocido a varias generaciones del PSOE, en Andalucía y a nivel nacional.
Me voy a centrar a nivel nacional, ahora que la versión PSOE sanchista está en puertas de implosionar, por sus causas penales, tan presuntas como masivas. Que se sepa ya son cerca de 10, en diferentes fases de los procedimientos, y con una cierta conexión entre ellas, aunque parezcan, presuntamente, inconexas. Porque todas tienen un nexo en común: La defensa numantina del One.
Bien, el PSOE moderno, el de la Transición, es el de Felipe González, que nace en un famoso Congreso, aún en el exilio, y en una pequeña localidad del sur de Francia, Suresnes. En esas fechas, se rompe por la mitad, el viejo PSOE, el histórico, y el nuevo, el de los jóvenes del Interior. Gana este segundo. En fin, Felipe González lleva a su socialismo democrático en libertad, sin la carga ideológica del marxismo, a sus mayorías absolutas seguidas y a 14 años de gobiernos indiscutibles. Récord nunca jamás superado. Pero esta primera etapa, con grandes éxitos históricos también tuvieron sombras muy oscuras, que condujeron a su caída, en 1996. Una caída «dulce», porque el PP sólo le superó por un puñado de miles de votos. González pudo seguir gobernando pero no quiso hacer un «Sánchez », como precedente.
La segunda etapa, con un comienzo muy sangriento, con el peor acto de terrorismo, todavía en discusión, sobre su autoría, inicia el periodo de Rodríguez Zapatero, un desconocido diputado del mogollón y sin experiencia. Curiosamente, en sus 7 años de legislatura, no se conocieron causas criminales de corrupción. Sólo el aval de un final sui géneris del terrorismo de ETA, tras una negociación extraña, y dejando el país en bancarrota.
Pero, lo peor, es la tercera etapa, otro desconocido e inexperto paracaidista llega a la secretaria general, un líder de imagen, con mucha propaganda y muy poco contenido. Pedro Sánchez. Aún llevando al PSOE al peor desastre electoral de la Historia, consigue la única moción de censura, con unas alianzas y pactos in extremis con fuerzas ultraizquierdistas y antiespañolas. Tras 8 años de gobierno, a su manera, explotan las peores tramas presuntamente criminales de toda la Historia de la democracia. Nunca jamás visto. No hay precedentes. No es un líder al estilo del socialismo democrático de los años 80. Todo lo contrario. Es un cesarismo sin precedentes directos, solo comparables al Largo Caballero de los años 30.
España se encuentra paralizada y, peor aún, polarizada. Incluso dentro de su propio partido. Los riesgos de su pésima gestión, sus fracasos y su nula capacidad con asegurar una mayoría estable, será su legado político. Pero el judicial, aún es de una gravedad imprevisible. El PSOE está en trance de sufrir el destino de sus vecinos, especialmente el italiano de Bettino Craxi. Su biografía dejará un espacio de decadencia y estupor muy difícil de superar. Su perfil, el de un gobierno en descomposición interna. Lo peor.