Cartas al director
Soy normal
En estos días, que se celebra el campeonato del mundo de fútbol, están saliendo a relucir diversas declaraciones de «dirigentes» políticos españoles, por lo menos oficialmente siempre y cuando España siga siendo una nación, sobre que a ellos no les dice nada la Selección Española porque no se sienten identificados. Estoy seguro que de puertas para adentro se entusiasman como el mayor de los forofos. Es triste y al mismo tiempo ridículo que estos personajillos, por el qué dirán, no se atrevan a expresar sus sentimientos de forma sincera y sean los complejos y lo «políticamente correcto» lo que les guíe a hacer el panoli.
Vamos a ver: yo, cuando suena el himno nacional, cuando oigo el nombre de España en el extranjero, cuando pronuncio la palabra 'patria', cuando cualquier deportista español representa a mi país en cualquier competición internacional, cuando oigo hablar de todas las tradiciones, de cualquier tipo, que acontecen a lo largo de nuestra geografía, cuando viajo por cualquiera de nuestras autonomías y disfruto de la enorme variedad de nuestra cultura, en todos los aspectos, gastronómico, monumental, literario... cuando vivo todo esto que acabo de nombrar, me emociono y lo disfruto con todo el orgullo y alegría que puede significar tener un país como el nuestro.
Hemos llegado al extremo lamentable que esta actitud es calificada como retrógrada, facha, obsoleta y muchos calificativos más y ninguno positivo. Pues no tengo más remedio que decir que me siento muy feliz y orgulloso de pensar y sentir así y que a mucha honra soy normal. Ya sé que esto no vende, pero es lo que pienso y me produce mucha pena pensar que los complejos y los prejuicios de muchos ciudadanos contribuyan a fomentar esas actitudes por el qué dirán. Lo dicho, soy normal.