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22 de julio de 2024

Editorial

Todos contra la amnistía

La contundente crítica del presidente del Poder Judicial al apaño de Sánchez es un acicate para resistirse a aceptar este despropósito

Actualizada 01:30

El presidente del Consejo General del Poder Judicial ha resumido como nadie la indecencia que impulsa la ley de amnistía de Sánchez con una frase ciertamente brillante:

«Puede donarse gratuitamente un riñón, pero no a cambio de precio, de igual manera que no cabría indultar, menos aún amnistiar, a cambio de una contraprestación onerosa», resumió con acierto Vicente Guilarte.

El máximo responsable del poder más amenazado por un Gobierno invasivo como ninguno se sumó así al auténtico tsunami de detractores de una componenda que, básicamente, intercambia impunidad por investidura, sin ningún beneficio para la sociedad española.

El jefe del Poder Judicial, cuya renovación es urgente pero no hasta el punto de rendirlo a Sánchez, sostiene la misma tesis que los Letrados del Congreso y del Senado, que la práctica totalidad de las asociaciones de jueces o fiscales o los colegios de abogados y que la propia Unión Europea, aunque lo expresa de forma timorata.

Todos ellos repudian el obsceno cambalache perpetrado por Sánchez, en contra del ordenamiento constitucional y del simple sentido común, para mantenerse en el poder, abonando un precio inasumible en términos de convivencia, igualdad y respeto al Estado de derecho.

Sánchez se ha colocado en una insólita posición antisistema, aprovechándose además del sistema para programar su voladura por tiempos, inevitable al admitir la tutela de quienes sólo lo respaldan para lograr ese objetivo con mayor facilidad.

Que el líder del PSOE haya intentado presentar esta rendición como una apuesta por la «concordia» para que, a los cinco minutos, se conozcan las nuevas cláusulas del chantaje separatista, referéndum incluido, otorga más razón al Poder Judicial y le obliga a resistir lo que sea necesario hasta que frene este delirio insoportable.

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