La presidenta del Congreso y tercera autoridad del Estado nunca desperdicia una ocasión para hacer el ridículo. Justo el día que se celebra el récord de longevidad de la Constitución de 1978, Francina Armengol ha reivindicado la Constitución de 1931 por hacer de España «una república democrática». Huelga decir cómo terminó aquella etapa —y cómo fue por momentos muy poco democrática—, pero hay que ser desahogado para meter la cuña ideológica en un día como el de hoy. Y encima con tan poco tino.
Felipe VI
El Rey presidió el acto 'Nuestra Constitución más longeva', donde hizo una defensa de la Carta Magna y de su vigencia, recordando que «la mejor manera» de conmemorarla es «cumplirla». Y el que quiera entender, que entienda, empezando por el Gobierno y el artículo 134, que es el que ordena al Ejecutivo a presentar Presupuestos Generales del Estado «al menos tres meses antes de la expiración de los del año anterior». No hace falta decir que van tarde.