La jueza ha puesto la investigación del accidente de Toledo bajo secreto de sumario pero no hace falta ser un detective muy avezado para intuir que el sistema de seguridad de los trenes estaba cogido con pinzas. En un mundo como el nuestro, en el que hasta los móviles nos avisan de atascos en carretera en tiempo real, no podemos conformarnos con la explicación del «fallo humano». La sensación es que Sánchez mantiene a Puente (de momento) porque está evaluando la relación riesgo/beneficio para su carrera electoral y no priorizando el interés general.