Fundado en 1910

13 de abril de 2024

tribunaMarcelino Oreja Aguirre

José Lladó, un humanista ejemplar

Nunca buscaba elogios ni reconocimientos excesivos; en cambio, prefería compartir el escenario con otros y celebrar los éxitos colectivos

Actualizada 01:30

Mucho se ha escrito y se escribirá sobre José LLadó Fernández-Urrutia, gran empresario, político, humanista, amante del arte y mecenas, marido y padre ejemplar. En estas líneas no me quiero enfocar solo en su faceta profesional, sino en su faceta humana. Era mi amigo, mi cuñado, mi compañero y desde luego le echaré mucho de menos.
Era ante todo una persona dedicada siempre a los demás; buscaba tiempo para emplearlo a los menos favorecidos: dispuesto a hacer el bien a su alrededor, preocuparse por aquellos que lo necesitaban; demostró su entrega y dedicación al prójimo en su paso por la política, donde demostró lo más alto a lo que se puede llegar en política: entregar tu tiempo a los demás.
Quiero destacar en su faceta política la importancia del papel jugado por él en el encuentro del presidente Suárez con el presidente de Estados Unidos Jimmy Carter en su visita a España que, aunque era en cierto modo una visita protocolaria después de la que había realizado nuestro presidente a Washington, tenía el propósito del Gobierno de UCD de vincular España a la OTAN, lo que fue recibido con gran satisfacción por Estados Unidos.
José Lladó fue un apasionado del arte en todas sus formas; dejó un legado imborrable como presidente del Museo Reina Sofía. Su compromiso con la promoción y el desarrollo del arte contemporáneo no solo se manifestó en su papel de presidente del museo, sino también en su capacidad para transformar el panorama artístico de España.
Además de su labor en la creación de instituciones culturales, fue un ferviente defensor de nuevas ideas y enfoques en el mundo del arte. Su apoyo a artistas emergentes y su promoción de proyectos arriesgados y provocadores ayudaron a redefinir los límites del arte contemporáneo en España.
Era un hombre culto, muy culto, tenía esa combinación de conocimiento técnico como ingeniero químico; de conocedor de la historia, del arte, de la cultura. Era sin duda uno de los mayores exponentes que he conocido del humanismo moderno, combinando muchas de las facetas y no centrándose en una sola. Gran conversador, capaz de cautivar a cualquiera con su elocuencia y su profundo conocimiento. Gastrónomo aficionado, apreciaba los placeres simples y sofisticados de la buena comida. Viajero incansable, siempre ansioso por descubrir nuevos horizontes y sumergirse en diferentes culturas. Sus viajes no solo enriquecieron su vida personal, sino que también ampliaron su perspectiva y enriquecieron su comprensión del mundo que le rodeaba.
Era capaz de combinar protagonismo en una conversación o en una reunión y a la vez parecer uno más, con humildad, como si no fuera lo que realmente era, una gran persona. Recuerdo momentos en los que José era el centro de atención, como en entregas de premios donde su trayectoria y logros eran el motivo de celebración. A pesar de serlo, José tenía la habilidad de desvanecerse en el trasfondo, interactuando con los invitados con una modestia que inspiraba admiración. Nunca buscaba elogios ni reconocimientos excesivos; en cambio, prefería compartir el escenario con otros y celebrar los éxitos colectivos.
Tengo muchas anécdotas de mi vida a su lado. Ha sido mucho lo que he vivido con él, en familia, en la amistad, como compañero del Gobierno, compañero del partido, compañeros de tareas en un momento de la historia, en el que España necesitó de grandes hombres y él. sin ninguna duda fue uno de ellos.
Dios le tenga en su gloria, su memoria pervivirá entre nosotros. Y un especial recuerdo a mis sobrinos y a mi cuñada, Pilar Arburúa Aspiunza, fundamental en su vida.
El recuerdo y la memoria de este gran español y devoto cristiano, que bien pudo evocar al final de sus días las bellas palabras de la epístola 2ª de San Pablo: «He combatido el buen combate, he acabado la carrera, he conservado la fe en el corazón».
Comentarios

Más de Tribuna

OTAN

tracking