25 de octubre de 2021

Manifestantes en favor del presidente cubano Miguel Díaz-Canel frente a la iglesia

Manifestantes en favor del presidente cubano Miguel Díaz-Canel frente a la iglesiaEFE

Fidel, el más allá y la instrumentalización que el régimen y la disidencia hicieron de la Iglesia

Fernando López de Rego, autor de «Fidel y el más allá», analizó el rol que los católicos pueden jugar en la futura transición cubana

Tras presenciar las protestas de julio en Cuba contra el régimen, la jerarquía eclesiástica ha guardado silencio, mientras que varios religiosos de a pie se han solidarizado con los manifestantes. «Cuba se enfrenta a una transición a corto o medio plazo, y hay una presión para que la Iglesia católica decida cómo se posiciona», reflexionó el investigador Fernando López de Rego en la presentación de su libro «Fidel y el más allá. El hecho religioso en Cuba», publicado por CEU Ediciones.
Durante el acto, organizado por la Fundación Cultural Ángel Herrera Oria -una obra de la Asociación Católica de Propagandistas-, el experto en historia cubana detalló la encrucijada en que se encuentra la Iglesia en la isla. «En Cuba tanto el régimen como la disidencia han querido siempre instrumentalizar a la Iglesia, también lo intentó Fidel Castro en los 80», destacó el investigador durante el acto, que pudo seguirse en directo vía streaming.
«La postura tradicional de la institución ha sido que ellos no están para poner y quitar gobiernos, sino para predicar el Evangelio, pero hay sectores católicos que reclaman un posicionamiento explícito de los obispos», señaló. Para López de Rego, el régimen comunista cubano aún sigue la doctrina de Stalin sobre el miedo como factor de control social, y por ello «una confrontación frontal tendría consecuencias inmediatas para la Iglesia».
Es un momento «muy complicado», añadió, porque «la Iglesia cubana tiene claro que una gran aportación a la patria sería mediar para una transición ordenada, pero tienen la sensación de que para ello tendrán que ser aceptados por las dos partes». López de Rego espera que su libro sirva en este debate sobre el futuro de la isla para «predicar» la moderación y la racionalidad. «El verdadero patriotismo pasa por reducir el maximalismo, y por entender que la verdad no es patrimonio exclusivo de ningún bando», concluyó.

Cuba, el país «más diverso» en lo religioso

El debate sobre el rol de los católicos en la futura transición es solo uno de los temas que se abordan en el libro. En la presentación, que tuvo lugar el miércoles en el Salón de Grados de la Universidad CEU San Pablo, López de Rego abordó también cuestiones como la excepcionalidad espiritual de Cuba, el núcleo de la obra. Cuba -señalaba el autor- es, probablemente, «el país más original y diverso del mundo en el ámbito religioso».
En la obra, López de Rego desarrolla cómo en la historia del país antillano confluyen los ritos animistas precolombinos, el catolicismo confesional como provincia española, el protestantismo estadounidense, las tradiciones mantenidas por los esclavos africanos, las sectas, el sincretismo... todo ello sumado a un régimen comunista que estableció el ateísmo científico como doctrina de Estado en la constitución de 1976.
«Los expertos me decían que había una laguna, que no existía hasta ahora una monografía global sobre el hecho religioso en Cuba», reconocía el autor. Para abordar con rigor el fenómeno, López de Rego ha dedicado nueve años a estudiar fuentes escritas y -sobre todo- a realizar trabajo de campo, con numerosos viajes a la isla. Más de 200 entrevistas con obispos, santeros, pastores de diversas confesiones, politólogos o historiadores conforman la espina dorsal del libro, prologado por Agustín Domingo Moratalla.
Uno de los síntomas de la excepcionalidad de Cuba que se abordó durante la presentación es que, como detalló López de Rego, es uno de los únicos países que ha recibido visitas de los últimos tres papas. El autor destaca la de Juan Pablo II -«la primera vez en décadas que hubo una gran movilización en Cuba que no estaba organizada por el régimen», dijo-, pero también Benedicto XVI y Francisco decidieron visitar la isla. «Esto prueba del particular interés de Cuba para el mundo y para la Iglesia», destacó López de Rego.