«No puede ser ni religioso ni americano»: Los pronósticos de los vaticanólogos vuelven a hacer aguas
León XIV conoce bien las grandes urbes cosmopolitas del primer mundo, los senderos embarrados de los territorios de misión y los marmóreos pasillos vaticanos
El nuevo papa León XIV, el cardenal estadounidense Roberto Francisco Prevost
Desde que falleció el Papa Francisco, emergieron numerosas teorías de cómo sería el cardenal que le sustituiría en la Silla de Pedro. Había una serie de condicionantes que, según los bisoños vaticanólogos, se cumplirían a rajatabla. Las más recurrentes eran que, tras la experiencia de un Papa argentino y jesuita, su sucesor no podría ser religioso, ni proceder de América -en especial de Estados Unidos, donde Trump ya acapara demasiado poder-, ni ser demasiado joven.
No andaban demasiado bien encaminados esos augurios: León XIV tiene 69 años -lo que, a priori, presupone un papado largo-; es estadounidense y ha ejercido gran parte de su ministerio en Hispanoamérica, y es agustino. En definitiva, parece ser que los cardenales no tienen en cuenta las sólidas consideraciones de los vaticanólogos.
El hasta ahora cardenal Robert Francis Prevost se ha convertido en el primer Papa estadounidense de la historia y en el segundo que proviene de América. Ha sido uno de los candidatos más apoyado por los que se autodenominan sectores progresistas de la Iglesia, y auguran una continuidad con los postulados que su antecesor más subrayó. Resulta significativa, sin embargo, la elección de su nombre pontificio, León, que entronca con una de las denominaciones más clásicas y tradicionales en el papado.
Prevost y Bergoglio, según relatan los que les conocieron, tuvieron la oportunidad de conocerse y de tratarse en Hispanoamérica, cuando ambos ocupaban sedes episcopales. Francisco después le llamó a Roma, donde ha sido el responsable de nombrar a los obispos de todo el mundo. Conoce bien, por tanto, las grandes urbes cosmopolitas del primer mundo, los senderos embarrados de los territorios de misión y los marmóreos pasillos vaticanos. Ante todo y sobre todo, es el Sumo Pontífice para 1.400 millones de católicos en todo el mundo. Que Dios bendiga a León XIV.