Jesús Sanz, arzobispo de Oviedo
El arzobispo de Oviedo tercia en la polémica de Jumilla: «Dónde está la reciprocidad»
Jesús Sanz se ha pronunciado en la red social X, antes Twitter, sobre la moción aprobada en Jumilla
El arzobispo de Oviedo, Jesús Sanz, se ha pronunciado sobre la moción aprobada en Jumilla que prohíbe las celebraciones islámicas, así como cualquier otra no relacionada con la práctica deportiva o temas municipales, en los espacios deportivos públicos. En sus declaraciones en la red social X, antes Twitter, Sanz ha pedido reciprocidad: «¿Dónde está la reciprocidad negada de los moritos con los cristianos que asesinan en nuestras iglesias dentro de sus territorios? ¿Ponernos estupendos citando textos civiles o eclesiales, para q nos sigan matando?», puede leerse en su tuit.
Estas declaraciones, que no han estado exentas de polémica, por el término utilizado para referirse a los que profesan la religión islámica, llegan después de que la Conferencia Episcopal Española (CEE) emitiera un comunicado sumándose a la postura de la Comisión Islámica de España, en el que pedían a los poderes públicos garantizar el derecho a la libertad religiosa.
Los obispos afirmaron que las manifestaciones religiosas públicas, entendidas como la libertad de culto, están amparadas «por un derecho humano fundamental protegido por la Constitución española en su artículo 16.1», la cual afirma que se garantiza la libertad ideológica, religiosa y de culto de los individuos y las comunidades sin más limitación, en sus manifestaciones, que la necesaria para el mantenimiento del orden público protegido por la ley.
Este comunicado provocó las reacciones del líder de Vox, Santiago Abascal, quien se mostró sorprendido y pidió a la Iglesia un posicionamiento contundente en materia migratoria o islamismo.
Qué se aprobó en la moción
El pasado 28 de julio, el Pleno aprobó una moción resultado de una transacción del PP sobre un texto presentado por Vox. La propuesta planteaba restringir el uso de los espacios deportivos municipales —o recintos similares— exclusivamente a actividades de carácter deportivo o a eventos organizados por el Ayuntamiento de Jumilla, excluyendo actos culturales, sociales o religiosos ajenos al Consistorio.
Tras el debate y la polémica generada, especialmente después de que el Gobierno calificara la iniciativa del Ayuntamiento de Jumilla de «racista» e «inconstitucional», la alcaldesa aclaró el pasado jueves que estas limitaciones no se aplicarán al resto de instalaciones municipales, que seguirán «a disposición de toda la sociedad, incluida la musulmana, para cualquier actividad o acto que cumpla la normativa». Además, denunció que lo ocurrido se ha «tergiversado de forma intencionada» y recalcó que la convivencia en Jumilla siempre ha sido pacífica.
Otras reacciones
Esta reciprocidad de la que habla el arzobispo de Oviedo también ha sido reclamada por otros prelados, incluido el propio presidente de la CEE, Luis Argüello, arzobispo de Valladolid, o el titular de Orihuela-Alicante, José Ignacio Munilla.
Por su parte, Santiago Abascal se pronunció sobre la polémica en una entrevista en un videoblog vinculado a la Fundación Disenso. En ella respondía a la Conferencia Episcopal y expresaba «perplejidad y tristeza» por el silencio de «parte de la jerarquía eclesiástica por su posición en materia migratoria o el islamismo. También por el silencio ante las medidas de este Gobierno».
Abascal, que en la entrevista se declara católico, ha advertido que esa falta de pronunciamiento tendrá repercusiones, porque en algún momento «tendrán que rendir cuentas».
A estas declaraciones respondía el arzobispo de Tarragona, Joan Planellas, con las siguientes palabras en una entrevista en El Matí de Catalunya Ràdio: «Un xenófobo no puede ser un verdadero cristiano». Así, Planellas recomendó al político «repasar» los documentos del Concilio Vaticano II por sus posiciones racistas en materia de inmigración.
En esta misma línea, el cardenal José Cobo, arzobispo de Madrid, publicaba un artículo en Agenda Pública analizando el «desafío de la convivencia religiosa en una España plural». En él advertía que las diferentes religiones y la misma CEE hablan desde su legítimo derecho a aportar y explicar su mirada a la sociedad y matizaba que «la limitación de estos derechos atenta contra los derechos fundamentales de cualquier ser humano, y no afecta solo a un grupo religioso, sino a todas las confesiones religiosas y también a los no creyentes».