Un miembro del partido nazi lee un cuento navideño a su esposa e hijos en 1935 ante una Corona de Adviento
Cuando los nazis intentaron suprimir el sentido cristiano de la Navidad (y lo consiguieron en parte hasta hoy)
Algunas de las modificaciones introducidas en Alemania por los nacionalsocialistas para deformar la celebración han sobrevivido hasta nuestros días
Suprimir la Navidad de Alemania es como tratar de acabar con la Semana Santa en España: prácticamente imposible. Se tratan de unas fiestas tan populares, que involucran a tanta gente y tan arraigadas en el pueblo que se tornaría inconcebible borrarlas de un plumazo. Navidad en el país centroeuropeo es sinónimo de villancicos, de mercadillos, de encuentros familiares, de símbolos y, por supuesto, del Nacimiento del Niño Jesús. Tanto los alemanes protestantes como los católicos son profundamente partidarios de estas fiestas, y los nazis, cuando alcanzaron el poder en 1933, eran perfectamente conscientes de ello.
«El Adviento y la Navidad sufrieron una profunda transformación durante la era nazi . El objetivo era suprimir todo lo que tuviera contenido cristiano e imbuirlo de la ideología nazi», explica Fabian Brand en Katholisch.de, el portal de la Iglesia católica en Alemania. «La celebración del nacimiento de Jesucristo no solo era inherentemente religiosa, sino que su observancia también estaba profundamente arraigada en la vida popular a través de numerosas costumbres. Para los nazis, esto fue un incentivo convincente para atacar la Navidad y romper todos los vínculos cristianos», prosigue Brand. Y lanza una advertencia: «Aunque gran parte de lo que caracterizaba la cultura navideña nazi desapareció con el fin del régimen nazi, algunos elementos han sobrevivido hasta nuestros días».
Los cristianos se han referido tradicionalmente a las semanas previas a la Navidad como «Adviento», un término que proviene del latín adventus y que significa «llegada». Esto refleja el significado cristiano de esta época: los creyentes esperan la llegada de Cristo al mundo. Esto, claro, era intolerable para los nazis: el Adviento debía transformarse para despojarlo de su significado cristiano. Esta transformación comenzó con el propio nombre: Adviento se convirtió en la época prenavideña, un término que parecía menos sospechoso para los nacionalsocialistas. Por supuesto, «Navidad» no se entendía en el sentido cristiano. Más bien, era una celebración navideña reinterpretada por completo según la ideología nacionalsocialista: como una fiesta de la maternidad universal, una fiesta del árbol de Navidad, una fiesta del solsticio de verano.
Tanques rusos en llamas
«PreNavidad» era también el nombre de una especie de calendario de Adviento publicado por el Ministerio de Propaganda del Reich del partido nazi. Su propósito no solo era familiarizar a los niños con los temas de la Navidad nazi, sino también introducirlos en temas militares. «Estamos construyendo búnkeres y muñecos de nieve», decía una de las instrucciones del calendario. En otras partes, se representaban tanques rusos en llamas y buques de guerra británicos destruidos.
En Alemania, el término «temporada prenavideña» ha persistido hasta nuestros días. «Ya sea en la radio, la televisión o la prensa, este término se utiliza con mucha frecuencia para describir el período que en realidad se denomina Adviento», lamenta Brand. «El término 'temporada prenavideña' apareció antes de la era nazi y se usaba simplemente como sinónimo de Adviento. Solo los nacionalsocialistas intentaron expresar algo nuevo con este término: un distanciamiento de la antigua celebración navideña cristiana y la afirmación de una nueva ideología», sostiene. Y por eso alerta: «Cuando hoy en día se habla de la 'época prenavideña' en lugar de Adviento, este distanciamiento de su significado cristiano se mantiene, al menos en parte. Se pierde el verdadero significado del Adviento, y diciembre se considera simplemente un tiempo de preparación para la Navidad».
«Un segundo ejemplo de cómo elementos de la ideología nazi han sobrevivido hasta nuestros días es el villancico Hohe Nacht der klaren Sterne (Noche de las estrellas claras)», explica Brand. «Naturalmente, la transformación de la Navidad cristiana en una festividad de ideología nazi no se limitó a los villancicos. Simplemente se reescribieron para glorificar al Führer, al árbol de Navidad o a la maternidad», prosigue. Pocas de estas versiones reescritas alcanzaron gran popularidad.
Noche de las estrellas claras fue escrito en 1936 por Hans Baumann, y pronto se incorporó a las colecciones de villancicos navideños nazis. «El contenido de la canción no era, por supuesto, un himno que alabara la Encarnación de Dios, sino una canción que celebraba el esplendor de las estrellas claras y hablaba de los fuegos que ardían por todas partes en esa noche. También se glorificaba la maternidad. Estos eran los motivos típicos de la ideología navideña nazi, que buscaban difundir entre el pueblo mediante canciones», afirma Brand.
El 'Christkind' de Núremberg
Un tercer ejemplo: «Cada año, el viernes por la noche antes del primer domingo de Adviento, se inaugura el Mercado Navideño de Núremberg». Una niña vestida como el Niño Jesús sube al balcón de la Frauenkirche (iglesia de Nuestra Señora) y recita el solemne prólogo: «Señores y señoras, que una vez fueron niños...». Curiosamente, esta misma puesta en escena, tal como se sigue representando hoy en día, es una invención de los nacionalsocialistas.
La inauguración del Mercado de Navidad de Núremberg, con una niña vestida de Niño Jesús, también se remonta a los nacionalsocialistas
«Querían revitalizar Núremberg, la 'más alemana de todas las ciudades alemanas', como proclamaba la propaganda nazi», explica Brand. Para ello, aprovecharon el resurgimiento del Christkindlesmarkt (Mercado de Navidad), que había perdido parte de su importancia a finales del siglo XIX. Los nazis trasladaron el Christkindlesmarkt a la Hauptmarkt (Plaza del Mercado Principal) y lo inauguraron con una magnífica ceremonia centrada en el Christkind (Niño Jesús). Pero con una particularidad: se trataba de una niña de largos rizos rubios, flanqueada por dos ángeles de oropel: esto encajaba a la perfección con la ideología nazi, que buscaba distanciarse del Christuskind, un niño judío varón procedente de Oriente. «Poco ha cambiado en la ceremonia inaugural hasta la fecha. Solo se ha modificado el texto recitado por el Christkind de Núremberg: Friedrich Bröger lo reescribió en 1948, eliminando cualquier rastro de ideología nazi», lamenta el experto.
«Es importante indagar sobre el origen de ciertos rituales o términos. A veces, inconscientemente, adoptamos elementos de una época de la que deseamos distanciarnos claramente», subraya Brand. Tal vez, si siguiéramos su consejo, hallaríamos muchos más ejemplos de acciones nada inocentes que pretenden vaciar de contenido cristiano la Navidad.