El Papa León XIV durante el rezo del Ángelus en el Vaticano
El Papa en el Ángelus: «No hay momentos ni lugares excluidos de la acción de Dios»
Tras el rezo del 'Ángelus', León XIV centró su catequesis en el pasaje evangélico que narra el comienzo de la predicación de Jesús
Desde la ventana del Palacio Apostólico, el Papa León XIV reflexionó sobre el inicio del ministerio de Jesús y llamó a los fieles a superar la indecisión y el aislamiento para anunciar la Buena Noticia en cualquier circunstancia: «No hay momentos ni lugares excluidos de la acción de Dios. Allí donde parece haber dificultad, diversidad o incertidumbre, el Evangelio puede comenzar de nuevo», advirtió.
Ante miles de fieles reunidos en la Plaza de San Pedro, el Pontífice pronunció la tradicional oración del Ángelus, centrando su catequesis en el pasaje evangélico que narra el comienzo de la predicación de Jesús.
León XIV subrayó que Jesús inicia su predicación en un contexto que, humanamente hablando, no parece favorable: el arresto de Juan el Bautista. Lejos de ser un momento de seguridad o éxito, es un tiempo oscuro, marcado por la resistencia y la incertidumbre. Sin embargo, es precisamente ahí donde Jesús anuncia con fuerza: «El Reino de los Cielos está cerca».
El Papa León consideró que este detalle se refiere directamente a la experiencia de los creyentes de hoy. «En nuestras vidas, tanto a nivel individual como colectivo, las luchas interiores o las circunstancias que consideramos desfavorables pueden llevarnos a creer que no es el momento adecuado para proclamar el Evangelio, para tomar una decisión, para hacer una elección o para cambiar una situación», afirmó.
Advirtió que tal vacilación corre el riesgo de conducir a la parálisis: «De este modo, sin embargo, corremos el riesgo de quedarnos paralizados por la indecisión o presos de una prudencia excesiva, mientras que el Evangelio nos llama a atrevernos a confiar». Recordó a los fieles que «Dios obra en todo momento; cada momento es 'el momento de Dios', incluso cuando no nos sentimos preparados o cuando la situación parece desfavorable».
Una misión sin fronteras
También quiso reflexionar sobre el lugar donde Jesús comienza su ministerio y destacó la importancia de Cafarnaúm, en Galilea, una región caracterizada por el comercio, la diversidad cultural y la pluralidad religiosa.
Al establecerse allí, comenta el Papa, Jesús demostró que su misión no se limitaba a fronteras estrechas. Galilea era «una región multicultural, atravesada por personas de diversos orígenes y afiliaciones religiosas», revelando a un Mesías que «trasciende las fronteras de su propia tierra para proclamar a un Dios que se acerca a todos».
«Es un Dios que no excluye a nadie», explicó el el Pontífice, «y que no solo viene para los 'puros', sino que entra de lleno en la complejidad de las situaciones y relaciones humanas».
Seguir a Cristo
Por último, León XIV recordó que, como los primeros discípulos, también nosotros estamos llamados a responder a la voz del Señor con alegría y confianza. Cada etapa de la vida, cada lugar que habitamos, está atravesado por la presencia y el amor de Dios. Al finalizar, el Santo Padre pidió a la Virgen María su intercesión para que conceda a todos una confianza interior profunda y acompañe el camino de quienes buscan seguir a Cristo en medio de las realidades concretas del mundo.