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La orla con los 23 nuevos diáconos jesuitas

La orla con los 23 nuevos diáconos jesuitas

Las vocaciones vienen de África: los jesuitas ordenan 23 diáconos en Kenia

Los jóvenes recibieron la ordenación de monseñor Hubertus van Megen, nuncio del Papa en el país africano

La sencilla parroquia de Nuestra Señora de Guadalupe en Nairobi (Kenia) lució sus mejores galas el pasado sábado durante la ordenación diaconal de 23 miembros de la Compañía de Jesús. El nuncio apostólico en el país africano, monseñor Hubertus van Megen, ofició la misa, en la que recordó a los neo diáconos que «la misión del predicador no es presentarse a sí mismo, sino guiar a otros a Cristo. Nunca debes atraer a la gente hacia ti».

Uno de los jóvenes recién ordenados, Owiyo Ronald Odhiambo, ha compartido su testimonio vocacional: «En la Universidad de Maseno cursé una licenciatura en Educación (Ciencias), especializándome en Matemáticas y Física. En el aula, aprendí paciencia, presencia y el arte de acompañar a los jóvenes, lecciones que luego resonarían profundamente en mi vida jesuita», relata. «En mayo de 2017, tras mucha oración y discernimiento, respondí al llamado de Dios ingresando en la Compañía de Jesús. Pronuncié mis primeros votos en mayo de 2019, momento que selló mi deseo de seguir a Cristo más de cerca al estilo ignaciano», prosigue.

Owiyo Ronald Odhiambo, SJ, uno de los nuevos diáconos

Owiyo Ronald Odhiambo, SJ, uno de los nuevos diáconosSJ

«Desde entonces, la formación me ha llevado a cruzar fronteras y culturas, y cada lugar ha moldeado mi corazón de nuevo: el noviciado en Arusha, Tanzania (2017-2019), donde el silencio y la oración profundizaron mi escucha; los estudios filosóficos en Chennai, India (2019-2021), donde la fe buscó comprensión; después en la Escuela Secundaria Loyola en Wau, Sudán del Sur (2021-2023), donde la misión significó simplemente estar presente en medio de la fragilidad, la esperanza y la resiliencia; y ahora estudios teológicos en Hekima University College, Nairobi (2023-presente), donde el misterio del don de Dios continúa desarrollándose», detalla el nuevo diácono.

«Cada etapa me ha enseñado que la vocación no es una decisión única, sino una entrega diaria. En Sudán del Sur, especialmente, comprendí que el servicio a menudo se expresa mejor a través de la presencia: acompañando a las personas en sus alegrías y heridas, confiando en que Dios ya está obrando», observa.

Monseñor Hubertus van Megen, nuncio en Kenia, durante la ordenación

Monseñor Hubertus van Megen, nuncio en Kenia, durante la ordenaciónSJ

«Cada día es una oportunidad llena de gracia para escuchar con más profundidad, discernir con mayor honestidad y responder con mayor generosidad. Ruego por la humildad para permanecer fiel y la valentía para servir dondequiera que sea enviado, para la mayor gloria de Dios y el bien de su pueblo», concluye el nuevo diácono jesuita.

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