Una feligresa venera la reliquia del santo italiano que le presenta el párroco, Pablo Casas
La parroquia de Sevilla que ha notado un «resurgir de jóvenes» gracias a un cuadro de San Carlo Acutis
El Santo Cristo del Perdón acoge una reliquia de primer grado del 'ciberapóstol de la eucaristía'
La parroquia el Santísimo Cristo del Perdón de Sevilla ha recibido recientemente una reliquia de primer grado del joven santo Carlo Acutis, convirtiéndose en uno de los templos de Sevilla que custodian un fragmento corporal del conocido como «ciberapóstol de la Eucaristía».
Pablo Casas, el párroco, ha explicado en el portal de la archidiócesis andaluza que le «llamó la atención el testimonio del chico, su amor por la Eucaristía y por los pobres. Me pareció un referente único para los jóvenes». En la parroquia —declara Casas— no había una presencia numerosa de jóvenes en los últimos años, pero todo cambió con la llegada de un cuadro del santo, pintado por Raúl Berzosa.
Una fiel desliza una estampita sobre la reliquia de segundo grado del Santo, el año pasado
Un santo para los jóvenes
Desde que la iglesia obtuvo la obra, los jóvenes «parece que se están acercando más», afirma Casas. Ahora, con la llegada de la reliquia de primer grado, el párroco asegura estar «notando un resurgir de jóvenes» que se acercan al templo a rezar ante el vestigio: tres cabellos de San Carlo Acutis. Hasta la fecha, la iglesia solamente contaba con una reliquia de segundo grado del santo: un fragmento de su mortaja.
La petición de recibir la reliquia se realizó a través del arzobispo de Sevilla, monseñor José Ángel Saiz, y de la delegada episcopal para la Causa de los Santos, María del Monte Chacón. Tras varios meses de trámites y espera, la solicitud fue concedida.
El párroco, Pablo Casas, inciensa la reliquia de segundo grado
Actualmente, la parroquia «está preparando un lugar especial en el templo para su veneración, así como un relicario adecuado que permita custodiarla con la dignidad que merece», afirma la archidiócesis en un comunicado reciente. Junto a la reliquia se encuentra el cuadro del santo y numerosas estampitas. «Quien quiera puede venir a venerar la reliquia. En la parroquia estamos muy contentos», declara Casas.
El párroco subraya también el sentido pastoral de esta gracia recibida. «Una reliquia debe salir al encuentro de los enfermos», explica, recordando que en la tradición de la Iglesia las reliquias han sido signo de consuelo, intercesión y, en ocasiones, instrumento de milagros concedidos por Dios.